Djokovic barrió a Murray en la final del Australian Open

El serbio se impuso al británico por 6-1, 7-5 y 7-6 (3)
domingo, 31 de enero de 2016 · 00:00
AUSTRALIA.- Novak Djokovic conquistó el Australian Open 2016 tras vencer a Andy Murray por 6-1, 7-5 y 7-6 (3) en 2 horas y 53 minutos, en un partido en el que el número del mundo confirmó su supremacía en el tenis. Es el sexto Abierto de Australia para Nole. 

Fue con un saque directo, el séptimo del partido, el que le daría el sexto trofeo en Melbourne y el que le llevaría a igualar los 11 'Grand Slam' de leyendas como Rod Laver y Björn Borg.

Un juego resume la voracidad de Djokovic. Era el undécimo del segundo set y después de que el serbio se hubiera anotado el primero. Murray, su rival en la final, como el año pasado, disfrutaba de un 40-0 arriba con el servicio para asegurarse la muerte súbita.

 El tenista de Belgrado ganaría los siguientes cinco puntos y certificaría la ventaja con la consecución de la segunda manga que era sinónimo de título. Murray, que había jugado casi tres horas más sumando los partidos de cuartos con David Ferrer y las semifinales con Milos Raonic, además de haber disfrutado de un día de menos de descanso, no estaba físicamente para otra batalla.

Al número 1 mundial le daba igual que el partido fuera largo que corto. Se siente invencible y lo demuestra con su lenguaje corporal en pista. En apenas un año, ha ganado 13 títulos, siete consecutivos y cuatro de ellos del 'Grand Slam', donde sólo falló en Roland Garros pero en la final no en una ronda cualquiera.

Y es que el serbio ha encadenado 17 finales desde que perdió en cuartos de Doha 2015 con Ivo Karlovic. Desde la edición de 2012, con Rafael Nadal y el propio Djokovic, que el torneo australiano no tenía a los dos primeros cabezas de serie en la final. En condiciones normales eso era un seguro de igualdad en el juego y en el marcador. Pero Nole, ahora mismo, es muy superior.

Empezó imponente con un 6-1 de salida. Murray necesitó 23 minutos para anotarse el primer juego, 37 minutos para ponerse por delante en el resultado, con el 1-0 del segundo set, y 1 hora y 19 minutos para disfrutar de una pelota de 'break'. El resto del discípulo de Boris Becker rozaba la perfección y la línea blanca.

Carlos Ramos llegó a pitar una amonestación por ralentizar el servicio al escocés. Necesitaba respirar porque desde el otro lado de la red le venía una avalancha. La grada quería más tenis y se decantó siempre por Andy, británico en la victoria y escocés en la derrota para los medios de las Islas.

Gracias a su servicio, mantuvo el partido pareja en el segundo asalto al romper por una vez el saque del adversario. Pero cuando pensaba que llegaría al 'tie break', Djokovic firmó la sentencia de manera sigilosa.

En el tercer set, el campeón se hizo de salida con el servicio de Murray. El número 2 mundial maldecía su suerte mirando a su banquillo. Sin embargo, no estaba dispuesto a rendirse sin luchar. Se fabricó dos pelotas de rotura para empatar a tres juegos y lo consiguió. Levantaba el puño porque la final se alargaba.

Pero Djokovic ya estaba en modo título y no estaba dispuesto a dar concesiones. Andy se ha convertido en una de sus víctimas preferidas junto a Nadal. No en vano le ha derrotado en 11 de los últimos 12 precedentes y las cinco veces que se han visto las caras en Melbourne, cuatro de ellas en finales.

La muerte súbita que se resistió en el segundo set sí llegó en el tercero. Murray empezó con doble falta y 3-0 abajo. Luego se llegó al 5-1 y finalmente el definitivo 7-3.