Por Jorge Lanata para Crítica

La pelea por las listas y la millonaria multiplicación de los subsidios

El jefe de la CGT, Hugo Moyano, negocia contrarreloj puestos en las listas de candidatos a diputado y exige al Gobierno más recursos para las obras sociales.
domingo, 03 de mayo de 2009 · 00:00
“–¿Su hijo heredará el sindicato?
–Siempre vuelven con lo mismo. ¿Si su hijo quiere hacer periodismo, usted le va a decir que no? ¿Cuál es el problema?
–No es lo mismo…
–Claro que sí, el tema no es que ellos quieran. Los tienen que votar, los tienen que elegir, si no, no estarían donde están. Eso vale para Pablo como para Facundo, están en el lugar donde los ponen los afiliados, no donde los pongo yo.
–¿Su esposa también trabaja en la Obra Social?
–Sí, es coordinadora de la Obra Social.
–Que su familia esté tan ligada al gremio despierta muchas críticas…
–La única crítica que me importa es la de los afiliados y ellos no me cuestionan nada”.

De Hugo Moyano a Reynaldo Sietecase, en la revista C, 2 de marzo de 2008.



Moyano admira a Hoffa, el presidente de la Hermandad Internacional de Camioneros entre 1957 y 1964.

–Todo lo que se mueve es de Camioneros –dijo Hoffa, que logró reunir a todos los gremios del transporte. Jack Nicholson y Danny De Vito llevaron la vida de James Riddle Jimmy Hoffa al cine en 1992. Hoffa fue encarcelado por sobornar a un jurado, logró el perdón de Nixon y desapareció en un parking en julio de 1975. Su hijo, James P. Hoffa, es el actual líder de la Hermandad.

–Todo lo que se mueve es de Camioneros.

“Acá nos criticaron mucho por incorporar a los trabajadores de la logística, pero esa actividad, que nació en la guerra, está mundialmente reconocida como parte del transporte”, dice Moyano, quien alguna vez viajó a conocer a Hoffa Junior.

El sindicato de “todo lo que se mueve” tiene unos 90.000 afiliados. La cifra aumenta si la fuente es la propia organización: ellos hablan de 140.000. El salario promedio en bruto de un camionero es de unos 4.000 pesos. Por Obra Social, “contribución solidaria” y seguro de sepelio los afiliados le dejan al sindicato unos 546 millones al año. Mientras el resto de los gremios retienen entre el 1 y el 2% del salario, Moyano recibe el 3% de contribución solidaria, más el 1,5% de los salarios brutos por seguro de sepelio lo que, sumado al 3% de descuento por obra social, eleva la retención al 7,5%, una de las más altas de la actividad privada. El convenio 40/89 firmado con las empresas del sector contempla el aporte de éstas en “actividades culturales y de capacitación”, de 0,5%, y el “aporte para la profesionalización del autotransporte de cargas y la capacitación de los trabajadores”, del 2% de los salarios básicos. El 2,5% de aporte regular de las empresas sobre los básicos completa el escenario con otros 73 millones anuales. Pero éste es el piso. Lo interesante de esta historia son los subsidios.

NO VOY EN TREN, VOY EN CAMIÓN. El acto del 1 de mayo fue multitudinario, ordenado y logró su único objetivo: que el teléfono sonara desde Olivos. La Presidenta y el copresidente llamaron exultantes a Moyano para agradecerle.

Hasta la pelea con Ocaña por la caja de la Superintendencia de Servicios de Salud parece haber quedado atrás. El festejo adelantado del jueves 30 hizo que varios gremios declararan asueto o cese de tareas: los judiciales, la Asociación del Personal Legislativo, sectores de la UOCRA, la UTA y Camioneros. Los afiliados colmaron las cinco cuadras de 9 de Julio entre Belgrano y Estados Unidos a un costo de unos mil pesos por micro (el paquete turístico incluye traslado –$ 300 desde el primer cordón, $ 400 desde el segundo– más “estímulos individuales” a punteros y asistentes). Se instalaron unos 150 baños químicos a un costo de $ 300 cada uno, y pudieron verse unos veinte dirigibles inflables (a unos $ 2.000 cada uno): lápices gigantes de SADOP, Sindicato Argentino de Docentes Privados, una inmensa ubre voladora del sindicato lechero, un trencito de La Fraternidad y un barco del Sindicato Marítimo, todos atendidos por un inflador que cobraba $ 300 por dirigible. Para terminar con el mito del choripán, varios vendedores entregaban hamburgue