Sigue el escándalo en C5N: "Me consta que Navarro sufría censura"

Un amigo del Papa, lejano al pensamiento de Navarro dio su información.
miércoles, 20 de septiembre de 2017 · 00:00
BUENOS AIRES.– El dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y amigo personal del Papa Francisco, Juan Grabois, aseguró este miércoles a partir de un extenso mensaje compartido en su cuenta de Facebook, que le consta que “en C5N, (Roberto) Navarro sufría la censura y muchas veces no podía hablar de lo que él quería”. Como argumento brindó una experiencia personal.

“No comparto las posiciones de Roberto Navarro en muchos temas, tampoco me gusta mucho el formato sentencioso de los programas periodísticos actuales incluyendo el suyo, pero creo que aportaba pluralidad en la comunicación argentina dominada por cierto pensamiento único y equilibraba un poquito la balanza. Personalmente, pese a no ser kirchnerista como él, siempre me trató respetuosamente y le dio espacio a los reclamos de nuestra organización”, dice Grabois al comienzo del mensaje, y como para dar a entender que su apoyo al periodista que acaba de ser desafectado por C5N no está impulsado por la afinidad.

Luego, en la parte más fuerte del texto, el amigo del Papa, que hace poco protagonizó un fuerte cruce con el periodista Jorge Lanata por una nota en la que se utilizó con fines políticos a un menor de edad con problemas con la ley, da a conocer un hecho que ocurrió después de esa discusión con Lanata, y que sirve de argumento para demostrar el nivel de censura que supuestamente padecía Navarro en C5N.
 
Me consta que en C5N, Navarro sufría la censura y muchas veces no podía hablar de lo que él quería. Puedo dar fe con el siguiente ejemplo: cuando fue la famosa difusión con Lanata, llovieron pedidos de notas de distintos medios. Nuestra organización y la compañera damnificada definimos solamente realizar tres notas para replicar las barbaridades de Jabba el Hut y sus malandrines con periodistas que garantizaran un trato respetuoso y humano: elegimos a Tenembaun, Zloto y Navarro, tres periodistas con distintos perfiles políticos que nos permitirían alcanzar una audiencia diversa para defender nuestras convicciones”, cuenta en ese sentido.

“Pudimos hacer las primeras dos notas pero algunas horas antes de la entrevista con Navarro, se comunicó con mucha vergüenza y bastante bronca para informarme que el canal le había prohibido hablar del tema porque no se podían meter con el inquisidor de indios, niños, estudiantes, movimientos sociales y opositores políticos. Desde ya, le agradecí y no le reproché nada”, prosigue.

Según Grabois, así “son las reglas de ese mundo siniestro de la televisión dónde lo que menos importa es la verdad, dónde reina el Dios Dinero y los intereses facciosos, dónde algunos productores cobran para darle visibilidad a determinados políticos y artistas, dónde los servicios de inteligencia filtran información conforme a los intereses del poder al que responden, dónde la difamación, la calumnia y la desinformación son moneda corriente”.

“Por eso es tan importante la lucha de las radios, diarios, revistas y televisiones comunitarias por una comunicación plural y democrática como la que está dando FARCO junto a los trabajadores y trabajadoras de comunicación comunitaria de la CTEP para que el ENACOM cumpla con lo que queda de la ley de medios audiovisuales. Mi solidaridad con Roberto Navarro y con todos los periodistas que ven cercenada su libertad de expresión por las grandes empresas mediáticas”, culmina.