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El decálogo de las cualidades de Francisco en 100 días de Pontificado

Esta es la nómina de las virtudes que hacen que el ex cardenal Bergoglio sea un líder de multitudes.
lunes, 17 de junio de 2013 · 00:00
Roma.- Jorge Mario Bergoglio, de 76 años, hace tan sólo 100 días, se convertía en el sucesor de Benedicto XVI y en el primer Papa latinoamericano. Su designación para ocupar el sillón de San Pedro es también la primera de un jesuita para dirigir la Iglesia Católica.

Desde su primera aparición, Francisco llamó la atención por su sencillez y humildad, cualidades que a las pocas horas se concretaron en distintas actitudes: recortar sueldos en el Vaticano, optar por un autobús en reemplazo de la limosina oficial o lavar pies a jóvenes sorprendieron a propios y extraños. Acercarse a los fieles, besar a niños y enfermos son otras de sus cualidades.

A tres meses de asumir como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, Francisco alcanzó niveles de popularidad similares a los de Juan Pablo II, uno de los papas más queridos en la historia.

A continuación, te contamos los diez motivos de la alta imagen de Bergoglio en el mundo, según un diario español.

1. SENCILLEZ / Desde que era profesor de filosofía y literatura, el «padre Jorge» sabe que los pedestales no sirven para nada. Es mejor acercarse al alumno de igual a igual, a su altura. Como párroco y obispo aprendió a «hablar a los más chicos, y así te entienden también los mayores». Los títulos y los tronos crean barreras innecesarias. Se llama «Francisco» en lugar de «Francisco I». No utiliza como antefirma «P. P.» ni «S. S.». Es un Papa con zapatos negros.

2. AFECTO / Es un vendaval de cariño. Con las personas que conoce y con personas desconocidas, especialmente si son niños, pobres o enfermos. Cada miércoles dedica 45 minutos a recorrer la plaza de San Pedro en el «papamóvil» para que todos puedan verle de cerca. Sonríe, bendice, besa en un despliegue de energía asombroso en un hombre de 76 años con ligera insuficiencia pulmonar y que no hace deporte. Reparte besos y abrazos sin cansarse, especialmente a los enfermos de ELA, Down, etc.

3. HUMILDAD / Aunque regaló a Benedicto XVI el icono de la «Virgen de la Humildad» recibido de la Iglesia Ortodoxa rusa, lo cierto es que ambos son ejemplo de esa virtud. Joseph Ratzinger fue toda su vida una persona sencilla y sobria, espartana en sus gastos personales. Jorge Bergoglio siempre ha sabido cocinar, lavarse la ropa, tomar el autobús y el metro. Al día siguiente de ser elegido Papa fue a la residencia del clero a recoger su maleta y pagar su factura.

4. FORTALEZA / Cuando despedía a la presidenta brasileña Dilma Roussef, antigua militante y prisionera política durante la dictadura militar, el Papa le dio un consejo de su propia experiencia como rector del Colegio Máximo, provincial de los Jesuitas de Argentina y cardenal arzobispo de Buenos Aires: «Recuerde: fuerte pero con ternura». Siempre ha sido cariñoso con todos pero, al mismo tiempo, «lo que tiene que hacer, lo hace». Sus antiguos colaboradores están seguros de que hará poda y limpieza en la Curia vaticana. Fustiga el «carrerismo» y la hipocresía.

5. LIBERTAD / Francisco es un hombre libre. No aspira a nada. No le importa lo que digan de él. Desde hace tiempo no se molestaba en responder a calumnias contra su persona sino sólo a tergiversaciones sobre lo que decía en público o en privado. Es un Papa «low cost». No necesita nada. Nunca tuvo coche oficial ni secretarios, tan sólo una agenda. Llama directamente por teléfono a quien quiere. Escribe y habla con libertad pues las críticas le importan un comino.

6. COLEGIALIDAD / Como superior de los jesuitas de Argentina y como arzobispo de Buenos Aires, siempre escuchaba la opinión de los interesados en cada tema y la de sus colaboradores. Pero después decidía solo, asumiendo toda la responsabilidad. Como presidente de la conferencia episcopal argentina, respetaba la opinión colectiva aunque no coincidiese con la suya. Para la reforma de la Curia se apoyará en el trabajo del grupo de ocho cardenales de los cinco continentes y en el Sínodo de Obispos.

7. ORACIÓN / Se levanta a