Brasil: mientras condenan a Lula, aprueban reforma laboral salvaje

El Senado aprobó la reforma laboral cuestionada por los sindicatos, la Iglesia y la OIT
viernes, 14 de julio de 2017 · 00:00
BRASIL.- Esta semana fue enterrada la Consolidación de la Leyes del Trabajo (CLT), sancionada en 1943 por el presidente Getulio Vargas, un conjunto de normas que permitieron superar los vínculos premodernos que dominaban las relaciones entre capital y trabajo.

“Están haciendo terrorismo para que salga la ley a toda costa, sin debate, es un atropello a la Constitución” denunció Hoffmann, la flamante presidenta del Partido de los Trabajadores, desde la mesa que domina el Recinto.

“Tenemos 14 millones de desocupados y quieren precarizar las relaciones laborales para someter a los empleados, en particular a las mujeres, este proyecto obliga a que las embarazadas trabajen en lugar en insalubres, le quita los derechos conquistados por las empleadas domésticas en 2014” protestó Hoffmann.

El jefe de la Cámara de Diputados Maia sueña con la caída de su otrora aliado Temer debido a la denuncia de corrupción que esta semana comenzó a ser tratada en el Parlamento. Su ascenso al Planalto representaría un golpe dentro del golpe y llevaría aire al sistema establecido el año pasado tras el desalojo de Rousseff. Maia anticipó a banqueros y patrones que, en caso de suceder a Temer, su misión será sancionar la ley laboral, en los moldes “que indica el mercado”.

La nueva ley, respaldada por los mercados, concluyó así su tramitación legislativa y solo espera la promulgación del presidente. Estos son sus principales puntos:

•Las convenciones y acuerdos colectivos en las empresas prevalecerán sobre las disposiciones legales en temas como el otorgamiento de las vacaciones hasta en tres veces o la duración de las pausas, a condición de que estas sean de al menos 30 minutos. 

•Quedan fuera del área de negociación asuntos como el salario mínimo, el aguinaldo o los aportes a un fondo de garantía que el empleado recupera en caso de despido (FGTS), así como la licencia de maternidad de 120 días, la prima de 50% por las horas suplementarias y las normas de seguridad.

•Posibilidad de una jornada de 12 horas de trabajo, con 36 horas ininterrumpidas de descanso.

•Una de las medidas más polémicas, es que se permitirá pagar salarios sobre una base horaria o diaria, pero ya no mensual. El empleador convocará al empleado con un mínimo de tres días de antelación y le informará cuál será la jornada de trabajo. Fuera de ese periodo, el trabajador no estará a disposición de esa empresa. 

•La ley crea la figura del trabajador autónomo exclusivo, que podrá prestar servicios a un único empleador pero sin vínculo laboral permanente.

•Podrá ser por “mutuo acuerdo” entre empleador y empleado, ya sin necesidad de validación sindical.

•Dejará de ser obligatorio el aporte sindical (equivalente a un día de trabajo por año). En adelante, esa contribución será opcional.

•La nueva ley determina el apartamiento de mujeres embarazadas o con niños lactantes de trabajos considerados insalubres en grado máximo. En trabajos insalubres en grado medio o mínimo, la mujer deberá presentar un certificado médico que permita su presencia en esos lugares.