La oposición se ausentó del recinto por no reunir los votos para rechazar el pliego de Marcó del Pont. Detalles y crónica contextual de una jornada controvertida en el Senado.
Inesperadamente, cuando todo parecía indicar que en pocos minutos la oposición lograría 37 votos para rechazar el pliego de Mercedes Marcó del Pont, se produjo lo inesperado: la ausencia de los opositores en el recinto ante la imposibilidad de juntar los votos necesarios para tal decisión.
Algunos opositores, los senadores Juez, Morandini y Giustiniani, seguramente no advertidos de lo que estaba ocurriendo. ingresaron al recinto y luego de unos pocos minutos se retiraron sorprendidos al ver que ningún otro miembro de ese sector se hacía presente.
Los bloques independientes fueron los primeros en acceder al recinto (MPN y ARI TIERRA DEL FUEGO). Luego, ante la sorpresa general llegaron los senadores oficialistas. Después de esperar unos minutos y de ordenar el presidente de la sesión José Pampuro que se llamara a los opositores para advertir que no había quorum para iniciar la sesión, procedió a levantar la misma.
El rostro del Senador Pichetto demostraba distensión y satisfacción. Advirtió, con las pocas palabras que pronunció, que esperaba que en el futuro la oposición no se rasgara las vestiduras cuando el oficialismo no de quorum.
Los pasillos cercanos al recinto era un hervidero. Por primera vez en mucho tiempo los senadores que encabezan el bloque opositor eludían la requisitoria periodística. Primero nos vamos a reunir y luego haremos declaraciones dijo, evidentemente alterado, el Senador Rodríguez Sáa.
La causa de este descalabro fue la postura de una o dos senadoras que operan en el bloque opositor pero que no estaban dispuestas a rechazar el pliego de Mercedes Marcó del Pont. Ellas eran las Senadoras Latorre de Santa Fe y Bongiorno de Río Negro.
Ahora, el futuro se presenta incierto. Es evidente que lo ocurrido hoy en el Senado dejará graves heridas en la oposición. Alguien dijo que la oposición era un rompecabezas con piezas mal encastradas que en cualquier momento se iba a desarticular.
Ya habían tenido el problema de la ausencia del Senador Menem el 24 de febrero que los dejó con 36 firmas en el acta de las comisiones. Ahora se plantea este nuevo conflicto. Pareciera que en el futuro le será muy difícil a la oposición mantener a toda la tropa dentro de la cancha.
Quizás el camino más racional sea el de negociar entre opositores, no oficialistas, aliados y oficialistas, iniciando un camino de diálogo en búsqueda de acuerdos que permitan de una vez por todas poner en velocidad de crucero al Senado de la Nación. Un voto de ventaja es una magra diferencia para tratar de imponer a rajatablas una mayoría automática.
Hoy ello quedó ampliamente demostrado, así como la importancia que tiene manejar el quorum como una legítima herramienta parlamentaria.