Ocurrió ayer por la tarde mientras el efectivo prestaba un servicio adicional como seguridad en un banco del centro de la ciudad. Hubo gran hermetismo de parte de la fuerza provincial.
Horas después de la detención, el propio jefe de la Policía se acercó a Toxicomanía para interiorizarse de lo ocurrido.
Un policía de la provincia fue detenido ayer por la tarde por personal del Departamento de Toxicomanía al ser sorprendido fumando un cigarrillo de marihuana mientras cumplía un adicional en un banco del centro de la ciudad. El hombre fue llevado hasta la unidad policial donde permaneció algunas horas detenido.
Por la escasa información que la Policía brindó durante la tarde de ayer, se supo que minutos después de las 15, un efectivo que se encontraba cumpliendo un servicio adicional en un banco ubicado en Avenida Argentina e Independencia fue detenido por personal de Toxicomanía, informaron fuentes policiales.
Al parecer personal de la misma entidad bancaria advirtió olor a marihuana por lo que dio aviso a la Policía. Cuando el personal de Toxicomanía llegó al lugar pudo constatar que el efectivo se encontraba fumando un “porro”.
Luego, al efectuarle la requisa de rigor, los investigadores encontraron que tenía 15 gramos de la misma droga en su poder. De manera inmediata el policía fue trasladado al Departamento de Toxicomanía.
Una fuente allegada a la investigación informó que “todavía estamos en plena investigación y no estamos autorizados a informar a la prensa sobre este suceso en particular pero si podemos confirmar que ocurrió”.
El fuerte hermetismo con el que la Policía manejó el hecho no permitió saber más detalles de lo ocurrido. Al cierre de esta edición se supo que el jefe de la Policía, Juan Carlos Lepén, se había acercado hasta el departamento para hablar con el comisario José Naigual, jefe de la unidad, para ponerlo al tanto de lo sucedido.
En septiembre del año pasado un caso similar sucedió. Un policía que prestaba servicio en la Dirección de Tránsito fue detenido por la Policía Federal, sospechado de formar parte de una banda dedicada a la comercialización de droga en el Alto Valle. El procedimiento se llevó a cabo luego de una importante investigación que duró poco más de seis meses. El hombre a los dos días quedó en libertad aunque supeditado a la causa.
El 10 de septiembre de 2009 un agente de tránsito fue detenido luego de tres allanamientos, realizados en Parque Industrial y en una vivienda de calle Tierra del Fuego al 1.000, que efectuó la Policía Federal. El hombre ya era intensamente vigilado ya que se sospechaba que se dedicaba a la comercialización de estupefacientes en la zona.
Desafortunadamente cuando se realizaron los procedimientos no se le halló una importante cantidad de droga que le iba a ser enviada desde Buenos Aires por lo que a los pocos días de ser detenido fue liberado por la Justicia Federal.