La ordenanza restringirá los horarios de riego, lavado de autos y llenado de piscinas, entre otras actividades, entre las 8 y las 20 de cada día hasta el 31 de marzo.
El Concejo Deliberante de Comodoro realiza hoy la última sesión ordinaria del año, contexto en que se declarará la emergencia en el uso de agua potable con la sanción de una ordenanza que, entre otros efectos, restringe el horario de uso del recurso para el riego, lavado de autos y llenado de piscinas, entre otras actividades, entre las 8 y las 20 de cada día hasta el 31 de marzo.
La herramienta comenzó a ser analizada una semana atrás y los ediles realizaron un plenario ayer, después de mediodía, para definir los últimos puntos vinculados tanto a las sanciones como al capítulo que establece la responsabilidad de la SCPL sobre los daños en las redes que conectan los domicilios a las troncales, y por las que se estima que se pierde cerca de un 30% del recurso.
El concejal José Gaspar (UCR) anticipó además que se solicitará al mismo tiempo la realización de los trabajos correspondientes en los acuíferos para poder recuperarlos en su mayor producción. “Están abandonados hace tres años y al 30% de su producción. De las 35 bombas que se utilizan en ellos no funcionan ninguna, y más allá de que Provincia haya traspasado los acuíferos a la comuna, nosotros vamos a exigir lo que corresponda”, dijo.
Añadió que el cuerpo de la ordenanza contendrá sanciones y recomendaciones para los vecinos, e indicó que deben comenzarse las tareas para que el acueducto transporte la totalidad del agua para la que tiene capacidad, de modo que la actual crisis no se repita hasta que se concreten las obras en el sistema. Gaspar mencionó esto en alusión a los niveles de pérdidas en las redes, que dimensionó como equivalentes al 30% del volumen transportado.
Dijo también que esas pérdidas son prorrateadas entre todos los vecinos, dado que la facturación se establece sobre la base de los metros cubiertos del domicilio, hecho que también cuestionó al indicar que el consumo no va anclado a la superficie sino a la cantidad de habitantes de cada domicilio, por lo que además de pedir la refacción de los ductos dañados volvió a sugerir la implementación del sistema de medidores, partiendo de una tarifa plana.
En ella se contemplaría el consumo regulado por la Organización Mundial de la Salud como el óptimo per cápita, y a partir de allí se facturarían los excedentes.