Nuestro diario habló en exclusiva con la diputada por el Frente Amplio Progresista que nos contó las asignaturas pendientes en derechos humanos, el proyecto para el 2015 y la despenalización del aborto.
En una charla exclusiva con Minuto Neuquén la actual diputada del Frente Amplio Progresista nos brindó gentilmente algunos conceptos claves del presente político. Dueña de una inteligencia y una frescura innata, Donda accedió a su banca en 2007 por la lista del FPV, pero en el 2008 se convirtió en una de las escasas desertoras del kirchnerismo y luego logró ganar terreno en las filas de Hermes Binner.
Nacida en septiembre de 1977 en Buenos Aires, su lucha permanente por reivindicar los derechos humanos son parte de su propia historia. Victoria llegó a la vida, mientras sus padres permanecían secuestrados por la última dictadura militar argentina y aún hoy siguen desaparecidos. Es así como de niña fue apropiada por uno de los militares que actuaban en el centro clandestino de detención, quien la crió simulando que él y su esposa eran sus verdaderos padres.
En 2003, cuando contaba con 26 años, Victoria Donda, dudando de su identidad se comunicó con la agrupación HIJOS y las Abuelas de Plaza de Mayo. Pasó un año, y luego de dilaciones y reticencias, llegó el estudio genético que estableció su verdadera identidad. Se trató de la nieta número 78 encontrada por las Abuelas. Poco después el apropiador fue detenido y el 26 de octubre de 2011 fue condenado a cadena perpetua junto a Alfredo Astiz y Jorge Eduardo Acosta, entre otros represores.
Quien mejor que ella entonces para hablar de un pasado nacional sufrido en primera persona, de un presente con muchas causas por defender y de un futuro con metas certeras.
-Tomando en cuenta tu propia historia, ¿Crees que falta mucho en el camino de esta reivindicación de derechos humanos que se está dando en Argentina? ¿Cuántos saldos quedan pendientes aún?
-En cuanto a los juicios de la dictadura, quedan pendientes una serie de sentencias importantes. Pero también queda pendiente que se investigue el caso de los civiles cómplices. Por ejemplo el caso de Gerardo Martínez y otros dirigentes gremiales de los que se sospecha sobre su complicidad con el accionar de los militares. Pero además están los DDHH en democracia y de nuestro día a día, como los casos de gatillo fácil, de los Quom en Formosa, de Julio López y Luciano Arruga. En fin, queda mucho por hacer y seguir peleando.
-Días atrás fracasó el debate sobre el proyecto de despenalización del aborto en Diputados, del cual sos coautora. Desde tu óptica, ¿existe cierta intencionalidad para que se postergue lo más posible su tratamiento?
-Sin ninguna duda existe una intencionalidad para que no se trate. Creemos que en algunos casos porque no están de acuerdo que avance la posibilidad de una ley que autorice la interrupción voluntaria del embarazo, es su posición política. Por otro lado, pensamos que hay sectores, que más allá de su posición, tienen temor a las presiones manifiestas de sectores vinculados a la iglesia. Y después está el FPV, que evidentemente y por orden de la presidenta, no tiene ningún interés en que se debata, por eso, de 12 integrantes de la comisión, solo fue uno. Ni siquiera fue Juliana Di Tullio, autora de uno de los proyectos.
-Desde el FAP ¿cuáles son las próximas iniciativas que intentarán impulsar en la Cámara Baja?
-La verdad que es difícil precisar eso ahora. Recién el año que viene tendremos precisiones sobre las cuestiones a trabajar. Por ahora estamos conformando el bloque.
-El resultado de las pasadas elecciones del 23/10/11 dejó al Frente Amplio Progresista consolidado como el segundo espacio político y líder de un proyecto alternativo al oficialista. Sintéticamente ¿sobre qué baluartes apoyarán su programa para consolidar aún más su propuesta política para el 2015?
-Sin dudas los baluartes será aquellas cosas que pensamos que el gobierno nacional no ha llevado a cabo y que no hará. Es decir, una verdadera redistribución de la riqueza acompañada de mayor transparencia en la gestión y la construcción de un país que no dependa tanto de la soja y comience con un verdadero proyecto de desarrollo industrial que garantice más y mejor empleo para los argentinos.
*Por Lic. Elizabeth Potenzoni para Minuto Neuquén