Canelita, la perrita de Puerto Pirámides adoptada por un matrimonio suizo

La conocieron durante un viaje. Y volvieron para llevársela. Ahora viven los tres en el Viejo Continente.
lunes, 11 de diciembre de 2017 · 00:00
La vida de Canelita es otra. Ya no tiene que andar por las mesas de los bares de Puerto Pirámides para poder comer. Ahora es la perra mimada del matrimonio suizo que integran Daniel y Marion Keist, quienes en 2016 se encariñaron tanto con ella que decidieron llevarla con ellos. “Fue en 2016 en nuestro paso por Península Valdés. Festejábamos los 25 años juntos y en Pirámides conocimos a esta perrita que nos robó el corazón”, cuenta el matrimonio que ahora muestra orgulloso su mascota.

El festejo de sus 25 años de casados de la pareja incluyó un viaje por las Azores, Rusia, Mongolia, China, Aruba, Argentina, la Antártida, Chile, Australia, Myanmar (ex Birmania) y culminó en Malasia en abril pasado. El paso por la Argentina incluyó, como no podía ser de otra manera, una visita a Chubut, en donde la historia de los Keist cambiaría para siempre luego de conocer a Canelita.


“Después de veinticinco años, en 2016 decidimos con mi esposa hacer un nuevo gran viaje a través del mundo y decidimos incluir a este lugar llamado Argentina. Habíamos conocido aquella vez la maravillosa Península de Valdés y como buenos amantes de la naturaleza que somos, volvimos a Puerto Pirámides por una semana”, le contó el matrimonio al Diario Jornada.

Ese paso por Pirámides, en noviembre del año pasado, fue crucial en esta historia de amor entre Daniel, Marion y Canelita: “En el hotel en donde nos alojamos conocimos a la perra. El primer día, durante el desayuno, ella entró al lugar porque la puerta estaba abierta, se acercó a nuestra mesa y se sentó junto a nosotros. Se notaba que tenía hambre. Le di algo del plato, cosa que yo no suelo hacer. Rompí todas las reglas con esta perra, bromeó Marion.

“Desde aquel momento y durante los seis días que duró nuestra estadía, Canelita estuvo con nosotros. Nunca ladró, nos acompañó por las largas caminatas que hicimos por la playa. Le compramos alimento y un recipiente para que pudiera comer durante esos días”. El cariño y la amistad fueron tan fuertes que Daniel y Marion preguntaron a los dueños del hotel si era posible pensar en llevarse a Canelita a Suiza. La perra tenía un dueño, que no le brindaba mucha atención, pero era su dueño al fin.

Los Keist, además, tenían cinco meses de viaje por delante antes de regresar a su casa en Suiza, pero se fueron de Pirámides con la esperanza de un futuro reencuentro. A finales de abril pasado, Daniel y Marion regresaron a su casa de Lucerna después del gran viaje. Y no tardaron casi nada en retomar la idea de buscar a Canelita.

“Después de irnos de Pirámides, seguí en contacto por e-mail con muchas personas del hotel. Les pedí por favor que hablaran con el dueño, que queríamos tener a la perra, que queríamos un mejor futuro para ella”.

Daniel se contactó, finalmente, con el dueño de Canelita: “Fue muy difícil llegar a un acuerdo con él, muy difícil”, recordó. Aunque no quiere hablar de los detalles de la negociación, se entiende que el matrimonio tuvo que pagar para llevarse a la perra: “No fue barato, pero este fue un asunto del corazón, no de dinero. El dinero no es nada”, afirmaron los Keist.

En junio pasado, Daniel viajó especialmente desde Suiza a Chubut para poder llevarse a Canelita. Fue hasta Pirámides, cerró el trato, hizo un sinnúmero de trámites para poder sacar a la perra del país y regresó con ella a Suiza. “Creo que vamos a hacer muy felices juntos”.

Canelita tiene un nuevo hogar y sus dueños la quieren tanto que decidieron contar su historia al mundo. (Clarín)

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