Fútbol

Argentina se lució en cancha francesa y logró la victoria

La selección Nacional se llevó la ovación del público frances, inclusive. El partido se definió 2 a 0, con un triunfo muy merecido. El DT, orgulloso y los jugadores, también.
jueves, 12 de febrero de 2009 · 00:00
La alegría por el triunfo es tanta que se escapa el exabrupto. Perdón, Hemingway: ¿París era una fiesta? La fiesta fue en Marsella...

Terminó el partido y el vestuario visitante del Velodrome retumba. Abrazados, formando una ronda, los jugadores gritan a flor de piel el "Vamos, vamos Argentina". Saltan, los más extrovertidos, los menos, todos... Y salta chocho de la vida Leo Messi, el pibe que le cumplió el sueño a la mamá. A un costado, bien cerquita, pero dejándoles el disfrute del festejo a los jugadores, Diego Maradona aplaude. "¡Buena, buena!", grita el Diez con voz ronca. Toda esa imagen es una bella postal, como las que acá te venden del Puerto Viejo, de lo que fue la noche de la Selección: un triunfazo contra Francia, con la frutilla del postre a cargo de Messi y bajo la batuta del Diego.

"Los jugadores se liberaron". Esa es la conclusión más importante que el cuerpo técnico sacó de la victoria. Más allá del análisis táctico y técnico, Maradona sabe que este triunfo suma un montón en lo anímico. Y la liberación le llegó también al Pulga. El lunes, cuando aterrizó, la cara le denunciaba el cansancio del partido contra el Sporting; ayer, la sonrisa no le cabía en la cara... Y preguntales a Sagna, Mexes y Gallas si no se liberó Messi cuando los dejó pintados para decorar la victoria con un golazo que tuvo todo lo que quiere el Diez: firmeza atrás (Demichelis despejando de cabeza en el córner), un plantel enchufado y solidario (Tevez recién ingresado haciendo un jugadón y cediendo para Messi) y el toque distintivo (Leo cerrando la apilada con el zurdazo ante Mandanda).

Fue una prueba más (y van) de que Leo es un elegido. Firmó con un gol su debut en la era Maradona, esparció polvo mágico para hacer brillar una actuación personal que venía regular y generó lo increíble: que a partir de su festejo, los franceses aumentaran la humillación que su propia selección ya sufría a manos de Messi y Cía. El ole atronador a cada toque albiceleste, el abucheo estruendoso cuando los Bleus la tenían... "Fue algo especial que no pasa muy seguido y menos contra una selección grande. Hicimos las cosas muy bien, la gente gritaba ole... Hicimos correr al subcampeón del mundo, le ganamos bien", fue la reflexión que Messi le hizo a Olé tras el partido.

"Lo más importante que nos deja esto es la unión del grupo, que con victorias como éstas se va fortaleciendo", analizó Leo. Y cerró contundente: "Ahora siento la confianza de Diego y de mis compañeros". Del Velodrome, Messi se fue derechito al aeropuerto y de ahí a Barcelona junto a Juanjo Brau, el fisio que el Barsa le pone a disposición, y los derrotados Henry y Abidal. Mientras, en el hotel los jugadores disfrutaban de una celebración más tranquila que la de la cancha, pero en intimidad con su gente y algunos VIP, como Agustín Pichot. Gago con su mamá, Tevez con su hermano y con Kia Joorabchian, Romero con Eliana Guercio, Demichelis con Evangelina Anderson. ¡Marseeella, nene!

Otras Noticias