Por Carlos Pagni para La Nación

Sobre la victoria del MPN: Las fantasías del kirchnerismo que aún deberán esperar

Una reflexión sobre la reciente victoria emepenista neuquina y el panorama del kirchnerismo en la actualidad frente a casos polémicos y aspectos perjudiciales.
lunes, 13 de junio de 2011 · 00:00
A Jorge Sapag, del Movimiento Popular Neuquino (MPN), le sirvió de poco ser tributario del gobierno nacional. Como si fuera el disidente Mario Das Neves, la Casa Rosada montó un obstáculo en su contra: la alianza del radical Martín Farizano con Nanci Parrilli, hermana del secretario general de la Presidencia. Sapag, igual, mantuvo la rutina familiar. Anoche se quedó con el poder.

La novedad es otra: el kirchnerismo deberá ajustar sus ilusiones. La derrota de Farizano y Parrilli se agrega a la serie de fracasos que viene sufriendo la Presidenta en su intento por rediseñar la política en el país, aun allí donde esa política le es dócil.

Las derrotas junto a Walter Wayar en las elecciones salteñas, o al lado de Rafael Bielsa en las internas santafecinas, ya son parte de la historia. El traspié más visible de estos días fue la ruptura en Córdoba con José Manuel de la Sota, que había roto con el Gobierno durante el conflicto con el campo.

Pero Néstor Kirchner había iniciado una reconciliación. El día de su muerte tenía prevista una comida con De la Sota en Río Gallegos. Su viuda encomendó esas gestiones a Carlos Zannini. Al cabo de mil idas y venidas, tropezó con la misma piedra: el sector agropecuario. De la Sota propuso como vicegobernadora a una figura simpática para los chacareros, la intendenta de Laboulaye, Alicia Pregno. Pero Cristina Kirchner insistió con Carolina Scotto, rectora de la Universidad Nacional de Córdoba y filósofa wittgensteiniana, no hegeliana como ella.
De la Sota fue original para cerrar la puerta en la cara de Zannini, en medio del escándalo Bonafini: "Si ser de derecha es no haber sido guerrillero, yo fui de derecha", sentenció.

El peronismo cordobés volvió a desconocer el poder de los Kirchner. Los radicales creen que esa desavenencia reacercó a la Casa Rosada con Luis Juez, el rival de De la Sota. Enfatizan un detalle: Juez habilitó con un dictamen de minoría el tratamiento del pliego de Marcó del Pont en el Senado. El oficialismo puede ahora designar al presidente del Banco Central hasta 2017.

Buenos Aires es otra provincia donde el kirchnerismo debió reubicarse. Hace tres meses, Zannini notificó a los intendentes del conurbano que le aproximaba Florencio Randazzo la creación de la colectora de Martín Sabbatella. "Lo único que importa es que gane Cristina", les aclaró, peyorativo. La alianza de Ricardo Alfonsín con Francisco de Narváez hizo que la oposición repuntara en las encuestas y obligó a revisar aquella estrategia. Desde la Casa Rosada redujeron la exposición de Sabbatella por temor a que la dispersión malogre la reelección de Daniel Scioli.

Pero el giro más llamativo del kirchnerismo no se advierte en la ingeniería electoral sino en el discurso que la acompañaba: la condena de la política de seguridad de Scioli por su carácter reaccionario, acompañada con el pedido de renuncia del ministro Ricardo Casal. La madrina de esa estrategia fue Nilda Garré, que debutó en su ministerio enviando gendarmes al conurbano sin consultar al gobernador. Ahora es Garré quien debe tolerar la desautorización de sus superiores. Dos jueves atrás, el candidato porteño Daniel Filmus fue invitado por Randazzo -el mismo que le llevaba los intendentes a Zannini- a recibir una clase sobre seguridad de los profesores Scioli y Santiago Montoya, próximo jefe de Gabinete bonaerense si se consuma la reelección.
Algunos chicos de La Cámpora se enteraron de esta contramarcha el viernes por la noche, cuando propusieron a una organización de derechos humanos una nueva embestida contra Scioli y Casal. Recibieron un sosegate.

También los ansiosos dirigentes del CELS, usina conceptual de esa guerra bonaerense, se han vuelto cautelosos. El jueves pasado volvieron a denunciar que las muertes de Franco Almirón y Mauricio Ramos, el último 3 de febrero, en José León Suárez, se debieron a que "la bonaerense actuó de forma descontrolada". Pero ya no mencionan a Scioli ni piden el alejamiento de Casal. La desp

Otras Noticias