Por Marcelo Zlotogwiazda para El Cronista

En clave de Scioli

El estilo dialoguista del candidato del FpV y su futuro político de cara a las elecciones.
viernes, 12 de junio de 2015 · 00:00
Una manera de ir perfilando la política económica que podría llegar a adoptar Daniel Scioli si llega a Presidente, es combinar lo que él y su principal asesor en la materia le dijeron a los socios del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp). Miguel Bein estuvo ahí el pasado 13 de mayo, y en su exposición dejó en claro, entre otras cosas, que su principal preocupación es la falta de divisas, que descarta como paliativo una devaluación brusca, que prevé que el próximo gobierno va a tener que seguir administrando las reservas asignando prioridad para la entrega de dólares a la importación de insumos y a la inversión, que hay que revisar los subsidios, y que está a favor de eliminar de inmediato las retenciones a la exportación de economías regionales. 


El discurso más relevante de Scioli ante los miembros del Cicyp fue el del 13 de junio de 2003. Lo que dijo en ese primer contacto público como vicepresidente con el establishment, fue importante por varios motivos: porque se ratificó como un político amistoso con el empresariado, porque enumeró una serie de medidas puntuales que a su juicio debía tomar el gobierno que recién comenzaba, porque todo lo anterior enojó mucho a Néstor Kirchner, y por la forma en cómo él reaccionó frente al disgusto del Presidente. 


En aquella oportunidad hace ya casi doce años Scioli se mostró como "un amigo abierto a ser un interlocutor permanente con el comercio y la producción" y como alguien que "trabaja para dar equilibrios, para que el barco no escore a derecha o izquierda". Agradó mucho al auditorio pidiendo "basta con esto de que las empresas o los bancos son culpables de todo; es una hipocresía con la que hay que terminar". Y se comprometió ante ellos a trabajar para resolver temas pendientes como, por ejemplo, tarifas y reemplazo de planes sociales por empleo genuino. 


Pablo Ibáñez y Walter Schmidt publicaron ?Secreto ?De Menem a Kirchner? De Motonauta a Presidente?, una biografía imprescindible para entender a Scioli. Cuentan que el enojo de Kirchner por ese discurso en el Cicyp se agudizó en los días siguientes por pronunciamientos que Scioli hizo a favor de un aumento en las tarifas y del ALCA. Kirchner lo congeló, ordenó a su tropa que nadie hablara con él, echó al secretario de Turismo que era hombre del vicepresidente, y, si no hubiera sido por Alberto Fernández, también habría echado a Alberto Pérez, la persona de mayor confianza de Scioli que por entonces tenía un cargo en la jefatura de Gabinete. Scioli aceptó paciente el ostracismo en que lo mantuvieron, hasta que las encuestas volvieron a convertirlo en un aliado necesario en el camino hacia su objetivo final. 


En charla privada, alguien muy cercano a la Presidenta definió hace unos días a Scioli como ?un leal serial?. Explicó: "Fue leal a Menem, a Rodríguez Saa, a Duhalde, a Néstor y a Cristina". Al respecto, el libro de Ibáñez y Schmidt recuerda que Scioli fue uno de los pocos que acompañó a Adolfo Rodríguez Saa en el avión que el 30 de diciembre de 2001 lo llevó a San Luis para renunciar a su fugaz presidencia cuando la mayoría del peronismo le había soltado la mano. 


Scioli es capaz de endulzar los oídos del ?círculo rojo?, pero también de elogiar la gestión de Axel Kicillof, y de dirigirle un guiño a La Cámpora afirmando, como el martes pasado, que "si hay alguien que puede decir que banca este proyecto desde las bases fundacionales, no en las buenas, sino cuando se pone a prueba una persona, soy yo". Uno de sus asesores explica ese eclecticismo: "Daniel funciona como un deportista de alto rendimiento; con la perseverancia y el pragmatismo de un maratonista que está concentrado pura y exclusivamente en alcanzar su objetivo final, que no es otro que ser Presidente". 


¿Cuánto tiempo más podrá eludir definiciones? ¿Cuándo llegará el día en que ya no pueda esquivar la respuesta sobre si está o no de acuerdo con lo que dice Bein con la excusa de que "puedo escuchar opiniones de economistas y especialistas en minería, en energía, en alimentos, pero las decisiones finalmente las tomo yo?". 


El asesor responde: "Daniel escucha a Bein y a otros, pero ahora no le interesan los planes de un futuro gobierno ni las medidas concretas. Si le llevas la idea de un proyecto te dice que lo estudies y que avances, pero no te vuelve a llamar para seguir el tema. No es algo que en estos momentos realmente le preocupe demasiado. Ahora está ocupado en la interna, si pasa se meterá de lleno en la primera vuelta, y si no gana ahí irá por la segunda". 


La biografía cuenta que, ya indultado por el kirchnerismo y lanzado como candidato a gobernador bonaerense, Scioli festejó el 13 de enero de 2007 su cumpleaños 50 con una fiesta en el Hermitage de Mar del Plata a la que asistieron Sergio Massa, los Pimpinela, Ginés González García y Mirtha Legrand, entre otros. En medio de los festejos uno de los presentes impuso silencio con un chistido y revoleando los brazos invitó al resto a sumarse al coro de "Se siente, se siente, Daniel presidente". Un visionario Miguel Del Sel. 

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