Por Alejandro Borensztein para Clarín

Operación Mauricio Macri LPQTP

Las teorías conspirativas de siempre: Macri controla a la AFA, o sea, ayuda a Boca.
martes, 27 de febrero de 2018 · 13:30

EDITORIALES.- Con el bajo perfil que nos caracteriza, el Club de los Malos trabajó sin pausa en un original plan para demoler este proceso político llamado graciosamente “Cambiemos”.

Nombre ingenuo si los hay. Como si ese título marketinero y novedoso les hubiera permitido salvarse de las operaciones del CDLM. Ellos podrán aspirar a cambiar algo, pero nosotros no se lo vamos a permitir. Así como estamos, nos va fenómeno. Para más datos preguntar en el kirchnerismo, nuestra última víctima.

Luego del triunfo de Macri, los jerarcas del Club de los Malos barajaron diversos proyectos para comenzar la devastación del nuevo gobierno.

Si bien hay un manual de procedimientos que incluye las clásicas operaciones de mala praxis, corrupción, descontrol económico y otras maniobras, los encarajinadores profesionales del CDLM infiltrados en los gobiernos suelen buscar una idea superadora.

“Vamos a golpearlos donde más les duele” sentenció el Chief Commander de los Encarajinadores infiltrados en Cambiemos cuando presentó su plan para el período 2015/2019. “Obviamente, les vamos a hacer estallar los escándalos e infortunios de siempre. Pero no será con eso que los vamos a destruir”.

Y ante el asombro de todos los jerarcas reunidos en los Headquarters del CDLM, este verdadero genio de la hijaputez, tocado por la varita mágica del demonio, tiró la frase fundacional del nuevo proyecto: “A este gobierno lo vamos a liquidar con el fútbol”. Y a continuación mostró un render animado en 3D donde se veían todos los estadios del fútbol argentino repletos de hinchas cantando desaforadamente “¡Mauricio Macri la puta que te parió… Mauricio Macri la p…”

“Vamos a lograr que hasta los mismos votantes de Cambiemos insulten cada domingo a su presidente” dijo eufórico el Chief Commander. Y allí mismo, este verdadero Churchill del mal acuñó la frase que resume la utopía: …“este gobierno llegó al poder de la mano del fútbol y será el mismo fútbol el que los borre de la faz de la Tierra”…

¿Cómo lograr semejante epopeya? Todo resultó más fácil de lo que parecía.

Nuestros viejos y queridos encarajinadores del fútbol argentino debían colocar al frente de la AFA a dirigentes vinculados a Boca Juniors y dejar trascender que esto se hacía con la bendición del presidente Macri.

Designamos al Chiqui Tapia (reconocido hincha de Boca) como presidente de la AFA, a Angelici (actual Presidente de Boca) como Vice y completamos otros cargos importantes con varios dirigentes xeneizes.

Luego era cuestión de que los árbitros controlados por el CDLM cumplieran con su trabajo. Esto dispararía las teorías conspirativas de siempre: Macri controla a la AFA, o sea Macri ayuda a Boca y perjudica a los demás. El folklore futbolero se ocuparía del resto.

Esperamos dos años a que se diera la oportunidad. No había ningún apuro. Pero en un par de semanas se desencadenó la tragedia y el éxtasis. Un gol en offside validado a favor de Boca contra San Lorenzo y un jugador de los de Boedo mal expulsado dispararon a las células dormidas que el CDLM había infiltrado en la tribuna de San Lorenzo para que arrancaran con el insulto tan deseado: ¡¡¡Mauricio Macri LPQTP… Mauricio Macri LPQTP!!! En pocos segundos, lo cantaba todo el estadio.

Dos días después, el mismo cantito se coreaba en un partido de básquet y el golpe de gracia fue al domingo siguiente. Un árbitro entrenado por nosotros dirige un partido de River y comete los errores necesarios y suficientes para que todo el Monumental tronara al grito de… “¡¡Mauricio Macri LPQTP!!!”

Habíamos logrado instalar la falsa idea de que todas las desgracias que pudiera sufrir un equipo de fútbol fueran atribuidas al Presidente de la República. Y que la respuesta de los millones de hinchas sea un ensordecedor grito de guerra a lo largo y a lo ancho de la Patria.

Detrás de esta simple y letal idea, hay un sustento filosófico indiscutible: el amor a una camiseta de fútbol es mucho más poderoso que el apego a una posición política o electoral.También esconde una mirada antropológica: el homo sapiens puede cambiar su voto, pero jamás cambiará de equipo.

Lo que no pudieron ni la inflación, ni los aumentos de tarifas, ni el endeudamiento, ni los errores no forzados, lo pudo el fútbol. Un movida fácil para el CDLM pero de consecuencias devastadoras. La genialidad también está en la simpleza.

De aquí en más, solo cabe ir creciendo. Bastará un penal mal cobrado contra Talleres de Córdoba para que se insulte al presidente durante todo el Festival de Cosquín. O un arbitraje que perjudique a Godoy Cruz de Mendoza para que la fiesta de la Vendimia se transforme en una verdadera pesadilla para Cambiemos.

En cada estadio, en cada recital, en cada lugar público. Hasta un soleado dia de playa que repentinamente se nubla y empieza a llover, los veraneantes no dudarán en arrancar con el cantito. Ya lo dicen en Italia: “piove, governo ladro”. No tendrán paz.

Iremos más allá de las fronteras. El CDLM ya ha organizado un gran operativo continental para la Copa Libertadores. Un simple error en el Maracaná y 100.000 personas cantarán “¡¡Mauricio Macri vai pra puta que o pariú!!... Mauricio Macri vai pra…!!” ¿Como se revierte esta ola imparable? No hay manera. Como todo plan, tenía su talón de Aquiles: que la Argentina gane el Mundial de Rusia 2018. Pero el Honoris Causa que el CDLM le otorgó el año pasado a Vladimir Putin desbarató toda esperanza. Por más que el gobierno, como represalia, haya respondido decomisando 400 kilos de cocaína en la embajada rusa, nada les va a alcanzar para modificar el acuerdo que hicimos con Putin.

Un gobierno construido sobre una brillante idea de marketing y comunicación va rumbo a ser demolido por otra brillante idea de marketing y comunicación: la Operación Mauricio Macri LPQTP. Una obra maestra del CDLM.

Para evaluar el exitoso comienzo del operativo, el CDLM convocó a un plenario de turros donde aprovechamos para entregarle una plaqueta de agradecimiento al remisero que el lunes llevó a la Casa Rosada al DT de Boca, Guillermo Barros Schelotto. Una foto junto al Presidente, al día siguiente del escándalo en River, fue un detalle delicioso para coronar la faena.

En otro orden de cosas, y en la misma reunión, se evaluó el pedido de afiliación de Oscar Parrilli, seguramente agobiado por la triste fama adquirida como consecuencia de la difusión de las escuchas telefónicas entre él y Cristina Kirchner. Fue rechazado sin discusión. Hay un acuerdo firmado de “non compete” para no robarse afiliados entre el CDLM y la OMP (Organización Mundial de Pelotudos).

Por supuesto, por más groggys que estén, nunca dejamos de golpear a todas las oposiciones de turno para que no levanten cabeza.

Por ejemplo, esta semana mandamos a Máximo Kirchner a la marcha de Moyano con el pañuelo verde que simboliza el apoyo al aborto. Mientras tanto, ya confeccionamos la remera que le pondremos en la próxima marcha con la inscripción “¿Mami, porque prohibiste durante 12 años la discusión sobre el aborto?” Un lujito que nos damos.

Trabajamos duramente para que los tiernos Corderitos de Dios sientan que no tienen ninguna salida. Que no hay opción. Que ninguna alternativa los sacará de la humillante desesperanza en la que los hemos sumergido.

Puede ser que bajar mucho el perfil haya encendido la ilusión de que hemos abandonado nuestro rol en esta sociedad, de que un cambio es posible o de que nos hemos retirado.

No nos hagan reir. De acá no nos mueve nadie.

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