¿Qué consecuencias tiene el pedido de un precio sostén para el barril de petróleo?

El IAE Mosconi señaló que “esta historia tiene ganadores y perdedores”.
jueves, 9 de abril de 2020 · 12:17

Días atrás, la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos, formada por 10 provincias petroleras de Argentina, le pidieron al Gobierno Nacional la implementación de un precio sostén para el barril de criollo. Al respecto, Alejandro Einstoss, economista y consultor del Instituto Argentino de la Energía Gral Mosconi, analizó la situación del sector y los efectos del pedido. 

En un video realizado para el medio Veinte Manzanas, el especialista del IAE Mosconi explicó que desde principios de año, el precio internacional del petróleo bajó a la mitad de su valor y actualmente se ubica entre los 25 y 30 dólares. “Sin embargo, el precio de los combustibles en nuestro país no ha tenido modificaciones y refleja un precio del crudo de alrededor de 50 dólares”, indicó. 

La consecuencia de que el precio de los combustibles con el nuevo precio internacional no esté alineado es que, según Einstoss: “se genera una enorme transferencia de recursos de los consumidores a la industria del petróleo, que tiene efectos en la competitividad de todo el aparato productivo”. 

Sobre el pedido enviado al secretario de Energía, Sergio Lanziani, por parte de la OFEPHI, requiriendo la implementación de un barril criollo a 54 dólares, el consultor del instituto de energía señaló que: “en la misma nota también solicitan que se regule el margen de rentabilidad de las refinadoras y es aquí donde está el centro de la discusión, ya que los ingresos provinciales están atados al cobro de regalías y, en menor medida, al cobro de Ingresos Brutos”. Asimismo detalló que estos impuestos “están atados al precio del barril de petróleo”. 

“También se esconde una controversia entre las empresas petroleras integradas, que son las que producen y refinan, lideradas por YPF, con aquellas que sólo producen. En 2014 con los mismos argumentos de aumentar la producción, mantener la actividad y mantener el empleo, se implementó un barril criollo en torno a los 70 dólares, que duró durante cuatro años”, recordó el economista. 

Para finalizar, el integrante del IAE advirtió que “esta historia tiene ganadores y perdedores” y sentenció que “del lado de los ganadores” se encuentran: “el Estado Nacional, que cobra impuestos sobre combustibles caros; las provincias petroleras que cobran regalías e Ingresos Brutos y las empresas petroleras que venden su producto a un precio por encima del precio internacional”. 

Sin embargo, Einstoss indicó que: “aquellos que pierden son los consumidores y el resto del aparato productivo, pero esta historia promete continuar”.