REALEZA

Le puso un detective: el secreto más grave que golpea a la Reina Máxima

"Lo encuentro terrible", expresó Zorreguieta.
lunes, 6 de enero de 2020 · 22:58

"Como hija, encuentro terrible que mi padre no esté presente en mi boda, pero es así y comprendo los sentimientos de los holandeses al respecto. Lamento la dictadura, las desapariciones, las muertes. Todos sabemos los males que causó el régimen militar y como argentina tengo mucha tristeza por ello". La Reina Máxima era puro dolor a horas del gran día: la boda con Guillermo. El dolor se revive ahora que sale a la luz la trama secreta del casamiento.

El ministro Win Kok en persona había sido el de la idea de investigarla y quien comandó las negociaciones para asegurarse la ausencia del ex funcionario de la dictadura militar argentina. Lo que le preocupaba a la Reina Beatriz era la vida privada de la futura Reina Máxima y lo que no sabía de ella. No quería que aparecieran ex novios polémicos, fotos comprometedoras o un pasado de alcohol, drogas o algún delito. ¿Pero cómo averiguarlo? La Reina Beatriz movió sus influencias y utilizó su dinero para hacerlo. 

Tal como revela Infobae, un batallón de investigadores privados se diseminó por Buenos Aires, la Patagonia, Nueva York y Bruselas para encontrar alguna prueba que impidiera a Máxima entrar a la Familia Real. Se sospecha que hasta servicios de inteligencia extranjeros pudieron haber estado involucrados en la pesquisa. Un par de meses después, la reina Beatriz recibió el informe secreto en el Palacio Real. La candidata estaba impoluta.

Kok encontró una fórmula intermedia que pareció conformar a los parlamentarios y a la Casa Real. Que el casamiento se celebrara pero que el padre de la novia, Jorge Zorreguieta no pudiera asistir. Todos coincidieron en que eso era lo mejor. Aunque no se sabe con certeza cuál fue la primera reacción de la Reina Máxima, se sospecha que intentó torcer esa decisión pero se dio cuenta pronto de que era infructuoso.

El príncipe Guillermo había amenazado con casarse aun si no obtenía la aprobación. Eso le costaría el acceso al trono. Ya no podría ser rey. Que su futuro suegro no concurriera solucionaba los problemas. La Reina Máxima no tuvo más remedio que aceptarlo. Si bien siempre lo sospechó, ahora confirma la investigación secreta de la boda.