¡Tremendo! La inexplicable costumbre que tiene el hijo de Gerardo Sofovich en su tumba

El conductor murió hace 5 años.
martes, 10 de marzo de 2020 · 08:47

Hace 5 años, el 8 de marzo del 2015, Gerardo Sofovich, fallecía a causa de graves problemas de salud. Sufría de una infección pulmonar que se complicó y no pudo resistir más. Muchos de sus allegados y también los médicos, se lo atribuyeron a su adicción al cigarrillo, lo consumía desde los 13 años.

Este aniversario, fue diferente. El hijo del exitoso conductor argentino decidió recordarlo en “Los Angeles de la Mañana” de una manera particular.

Gustavo comenzó contando cuál era, para él, el legado que dejó su padre a nivel profesional: “Fue un gran creador, el ‘Señor Televisión’. Esta fecha la venía madurando desde hace bastante, porque quería que me pegara bien. Y realmente me pegó bien”.

Después reveló lo particular que había sido su última visita a la tumba de su padre: “Ayer fui al cementerio con Daniela, la madre de mi hija, fui con Esther y logré quedarme dormido un rato largo. A eso iba, me conecto mucho con Gerardo. Por más que él se fue, hay tanto de Gerardo en todos lados, gracias a Dios tenemos ‘Polémica’ al aire que arranca con su foto, es imposible mostrar todo lo que hizo Gerardo”, continuó.

A través de su relato, las “Angelitas” se dieron cuenta que él no le dice “papá” al reconocido guionista, y le preguntaron el motivo de esta decisión y el explicó: “A veces lo digo en privado con mis amigos. Para mí Gerardo era Gerardo a secas, y después que falleció lo empecé a llamar ‘papá’ o ‘papi’, cuando estoy relajado”.

Karina Iavícoli no se quedó con esa respuesta y siguió preguntando: “¿Cómo pudiste recomponer la relación con tu papá?, que en los últimos tiempos se acercaron, y ¿cómo era ese Gerardo que nadie conoce en la intimidad?”.

Gerardo era duro, era el que tenía que cuidar de todas las familias que trabajaban con él. Y ahora te cuento el último año con él. Es un tipo que, en la vida, pudo todo lo que quiso. Y creo que lo único que no podía tener era a su hijo sano, sin droga. Luchó para verme a mí en las condiciones en las que me estás viendo ahora. Y yo vine a vivir con Gerardo y le pedí ayuda. Y, como tantas otras veces, me la dio sin pensar. Ahí empecé mi relación con papá, y empezamos a charlar de todo, veíamos televisión juntos tirados en la cama. Y a ninguno de los dos nos quedó nada por decirnos”, reveló Gustavo con una clara nostalgia y muy emocionado con el recuerdo de su padre.