CHUBUT

Nuevo atractivo turístico en Chubut: la ceremonia japonesa de los cerezos en flor

En un establecimiento rural de esta provincia, abren las puertas para los turistas.
viernes, 7 de octubre de 2022 · 10:52

Cada primavera, la naturaleza se muestra en su máximo esplendor. En tal sentido, la Patagonia es uno de los lugares que mayor cantidad de atractivos turísticos ofrece. Cada octubre, se suma un espectáculo único para disfrutar en Chubut.

Se trata de una propuesta creada por la familia Hisashi, en Trevelin (Chubut), en la que recrearán en su chacra la ceremonia de los cerezos en flor. En esta localidad de la provincia patagónica se realizará en estos días la festividad denominada "Hanami", que significa "contemplar la belleza de las flores".

La producción de fruta es su principal fuente de ingresos.  

Enclavado en uno de los lugares más bellos de Chubut, el Establecimiento Hisashi abre las puertas y recibe a los visitantes, para que estos puedan caminar por el sendero y contemplar una de las postales más maravillosas para los amantes de la naturaleza: los cerezos en flor.

En este lugar del territorio austral, además de adquirir productos artesanales como dulces caseros, chocolates, alfajores y bombones con derivados de cerezas, los viajeros también podrán conectarse con este evento de la cultura japonesa.

Un ritual que es una fiesta de agradecimiento. 

El lugar está abierto todos los días y tiene visitas guiadas a las 10 y a las 11:30 horas. Durante la tarde, también es posible recorrerlo a partir de las 15 horas, aunque, en estos casos no se cuenta con servicio de guiado.

El Establecimiento Hisashi, nombre japonés que significa “de larga vida”, tiene casi 30 años. Todo empezó cuando allí se radicó el matrimonio Kikuchi (Norma y Adolfo), quienes ya habían plantado los primeros cerezos en el 1994, poco tiempo después de adquirir la chacra.

En primavera todo se pinta de colores. 

 

Colores y sabores

Tal como cuenta esta familia de emprendedores de Chubut, su chacra creció durante los años 97 y 98, cuando compraron más terreno y completaron 4 hectáreas con un total de 4.000 árboles. Con mucho esfuerzo, lograron posicionar la producción de cerezas para venta al exterior.

Un espectáculo inigualable. 

Luego, como dejó de ser rentable la exportación para su escala de producción, comenzaron con la elaboración de productos artesanales como licores, confituras, cerezas deshidratadas y cerezas en almíbar.