EXTRAORDINARIO

Paranormal: la extraña experiencia que cambió para siempre la vida de Diego Olivera

El actor se refirió a un momento sobrenatural que transformó su carrera.
domingo, 13 de febrero de 2022 · 06:00

Diego Olivera lleva años en México junto a su familia y se convirtió en una de las figuras más importantes de la telenovelas. En el programa "PH: Podemos Hablar", se emocionó al mencionar un acontecimiento que cambió su vida.

En medio de la entrevista, el actor Diego Olivera confesó que atravesaba un mal momento personal, puesto que tenía problemas económicos, y le pidió a la Virgen de Guadalupe que cambiara su suerte.

La Iglesia de la Virgen de Guadalupe. 

"Cuando nosotros nos casamos con Mónica, lo hicimos en la iglesia de Guadualupe, que es la virgen de México, y no teníamos ninguna relación. Yo no era muy devoto, pese a que me considero un tipo de la religión cristiana", expresó Diego Olivera. 

"Un día pasamos pasamos por la iglesia con Mónica, el cochecito y me dice 'acá nos casamos, qué fuerte'. Y yo internamente dije 'tirame un centro cuando puedas'", manifestó emocionado el artista.

"Un 28 de noviembre pero 18 años atrás, comenzaba un camino inmaginable" expresó el actor en su cuenta de Instagram.

Luego de ese anhelo cargado de ilusión, una llamada telefónica le cambió el rumbo. Ese mismo año, le dio vida a Gregorio Balbuena, el villano de "Amarte Así" y, en el año 2006, se convirtió en una de las figuras más prestigiosas de México. Se mudó al país con su esposa y su hija Victoria y desde ese instante nunca le faltó trabajo en la televisión mexicana.

 

La pareja de Mónica Ayos y Diego Olivera

Los actores se casaron en el 2002 y formaron una gran familia. Sin embargo, la actriz aseguró: "No me copa tanto abrir la pareja, soy más toxic. Me hago la canchera y de verdad creo que soy una mina piola, pero de repente se me traba la cabeza". 

Diego Olivera y Mónica Ayos se conocieron hace 21 años y aseguran que el humor los ayuda a salvar las diferencias que tienen entre ellos.

Cuando solo llevaban unos meses juntos, viajaron a Buzios y Diego Olivera le escribió en una servilleta: “Te encontré, amor de mi vida, lo tenés todo, lejos de la perfección, llegaste como un combo explosivo que provoca en mí sensaciones que no conocía. ¿Envejecemos juntos?”, y esas palabras la enamoraron.