RODOLFO BARILI
Quién es Andrea, la primera esposa de Rodolfo Barili y madre de sus hijos
La expareja del conductor de Telefe tiene muy bajo perfil y no pertenece a los medios.Estuvieron casi 20 años juntos y tuvieron dos chicos, que son los amores más grandes de Rodolfo Barili. La mujer en cuestión es Andrea, quien siempre mantuvo un muy bajo perfil y fue muy discreta en su vida personal.
Con la proverbial seriedad que lo caracteriza, Rodolfo Barili transita uno de los momentos más felices de su vida, tanto en lo profesional como en el aspecto sentimental. El conductor del noticiero de Telefe está en pareja y mantiene un excelente vínculo con su compañera de equipo.
Sin embargo, más allá de que su relación con Lara Piro crece y conviven, hay una mujer que también es importante en la vida de Rodolfo Barili, y se trata de Andrea, quien fue su primera mujer y quien es la madre de sus dos hijos.
Actualmente, el compañero televisivo de Cristina Pérez está en pareja con Lara Piro, una mujer con la que planea casarse e, incluso, no desestimó la idea de formar una familia ensamblada.
El comunicador estuvo casado con Andrea, una mujer de bajo perfil y que no pertenece al ambiente de los medios, pero que acompañó al periodista a lo largo de dos décadas de su carrera y con quien tuvo dos hijos, Dante y Benicio.
La relación entre ellos siempre fue buena, pero llegó a su fin presumiblemente por la carga horaria del conductor. En un reportaje con Catalina Dlugi, comentó: “El mejor ejemplo que le doy a mis hijos es que, cuando las cosas no van, hay que levantar el campamento e irse”, sostuvo.
Un divorcio que tuvo sus contratiempos
La separación de Rodolfo Barili de su primera esposa fue un tema que alteró la habitual tranquilidad del conductor: “Me dolió divorciarme. Hice mucha terapia, porque sentía que le faltaba a mis hijos”, resumió en ese momento.
Asimismo aclaró que junto a su expareja lo intentaron muchísimo. “Hubo que hacerse la idea de no tener la cotidianeidad y eso es un desierto de ausencia”, manifestó, cuando ya no había nada por hacer.