CIGÜEÑA

Curiosidades de la cigüeña, el pájaro que anida en las alturas

Es un ave que vive en comunidad y que comparte, entre macho y hembra, la tarea de crianza.
domingo, 26 de marzo de 2023 · 15:28

Son famosas en el mundo porque muchos cuentan a los niños que son ellas quienes traen a los bebés desde París. Lo cierto es que las cigüeñas son mucho más que ese relato y fascinan a la biología por sus particulares costumbres.

Este pájaro tiene una característica especial, ya que tienen similitudes morfológicas entre el macho y la hembra en cuanto a la forma, coloración o tamaño. Además, las cigüeñas nacen de huevos de color blanco y necesitan 33 días de incubación.

En España es muy habitual ver este tipo de imágenes. 

Una de las particularidades de la cigüeña como también suele ocurrir en otros animales que nacen de huevo es que sus crías tienen un diente en el pico para romper la cáscara del huevo y así poder salir a conocer el mundo.

Son de las aves más prolíficas, ya que pueden empollar hasta cuatro huevos, pero en algunos casos han llegado a anidar hasta 7 polluelos en potencia. Ambos padres participan en la incubación porque tienen una placa de piel carente de plumas en la región ventral.

Tanto el macho como la hembra tienen un dispositivo para ayudar en la incubación.

Son de las especies más sociales, ya que generalmente se reúnen a vivir en comunidad. El nido se sitúa con frecuencia en las alturas, sobre todo silos, depósitos de agua, chimeneas o antenas, aunque también suelen habitar en ruinas o casas abandonadas.

Los científicos han demostrado que cada año, las parejas de cigüeñas eligen el mismo lugar para criar. Con el fin de lograr el mejor lugar, colocan palos hasta alcanzar grandes nidos de 2 metros de diámetro y mucho peso, ya que pueden alcanzar una tonelada.

Viven en colonias muy numerosas. 

Alimentos y hábitos

Las cigüeñas pertenecen a una especie relativamente oportunista. Aunque su dieta se basa en saltamontes y escarabajos, también suelen sumar lombrices y vertebrados: roedores, culebras, lagartijas, ranas, peces y hasta pichones.

Los nidos pueden tener grandes dimensiones. 

No suelen emitir canto, pero tienen un grito de alerta cuando ven depredadores en inmediaciones del nido. El sonido más característico es un sonoro castañeteo producido al entrechocar las mandíbulas que usan para saludar a su pareja.