ARBOLITO

Lo queremos: el arbolito que se llena de flores en otoño y que añade un toque de color al jardín

Esta especie es uno de los arbustos más llamativos y coloridos que podés plantar en tu jardín.
martes, 23 de abril de 2024 · 04:12

Si querés llenar de vida tu jardín y hogar con tonalidades que nada tienen que ver con el otoño, hay un arbolito que es perfecto para esto. Este arbusto tiene una floración magnífica y un porte único: cuando sus hojas y flores se caen, no pierde su vistosidad, por lo que adornará tu casa todo el año. Hablamos del Lagerstroemia indica, que tiene su floración en pleno verano y a principios de otoño se vuelve de color rosa.

El árbol de Júpiter florece en enero.

El árbol de Júpiter, también llamado comúnmente espumilla, Júpiter, lila de las Indias, lila del sur, crespón, entre otros nombres, es una especie del género Lagerstroemia de la familia Lythraceae. Es originario de China, Japón, el Himalaya e India. Con el tiempo, su cultivo se expandió a casi todo el mundo. Este arbolito de copa amplia y chata, que puede llegar a medir alrededor de 5 metros de diámetro, es un arbusto caducifolio, es decir, sus hojas se caen al llegar a la madurez. La corteza, lisa y de color marrón café, se desprende anualmente. Sus hojas son verdes, pero en primavera adquieren un tono cobrizo y en otoño matices amarillos y anaranjados. A su vez, las flores son acampanadas con 6 pétalos de bordes rizados de color blanco, rosa o malva. También existen variedades con flores púrpuras o rojas.

Esta especie puede llegar a alcanzar los 8 metros, pero no es lo habitual. Su crecimiento es muy lento.

Este arbolito es muy utilizado en el mundo de la ornamentación debido a su delicado, colorido y llamativo follaje y floración. Además, la madera obtenida de su tronco es muy dura y de buena calidad, por lo que es habitual utilizarla en mueblería y ebanistería. Esta especie es muy resistente al frío y a la exposición solar, y no requiere de muchos cuidados para crecer fuerte sano y sano.

La vistosidad de su tronco lo hace destacarse por sobre otros árboles.

 

Cómo cuidar el crespón o árbol de Júpiter

El crespón es un arbolito muy fuerte y resistente que no requiere muchos cuidados. Basta con tener en cuenta algunos factores que faciliten su pleno desarrollo para que su crecimiento sea óptimo. Las variables a prestar atención son: luz, ubicación, riego, sustrato, abono y poda.

  • Luz y ubicación: para que esta especie despliegue toda su vistosidad con su floración es necesario cultivarlo a pleno sol. En caso de vivir en un lugar con clima cálido, tal vez en un sitio con semisombra y mucha luz será suficiente. Evitar plantarlo a la sombra, ya que no solo no florecerá, sino que también es propicio para la aparición de hongos y plagas. Por otro lado, en lugares con clima muy frío, es recomendable plantarlo cerca de un muro para que lo proteja de las bajas temperaturas.
  • Riego y sustrato: es imprescindible que el suelo sea ligeramente ácido, fresco, profundo y apenas húmedo. El buen drenaje es fundamental, ya que es un arbusto que padece los encharcamientos. Por su parte, el riego debe ser regular, aumentando la frecuencia en días de calor. El árbol de Júpiter tolera moderadamente la sequía.
El crespón se puede cultivar en macetas, pero esta debe ser amplia y con buen drenaje.
  • Abono: el crespón es un árbol de lento crecimiento, por lo que si se desea favorecer su desarrollo y floración, es recomendable abonarlo desde la llegada de la primavera hasta el final del verano. Es importante utilizar un fertilizante específico para plantas ácidas.
  • Poda: esta acción no es imprescindible para este arbusto, se puede llevar a cabo para eliminar las hojas y ramas secas y marchitas. Esta tarea se puede realizar al final del otoño y del invierno. Para que este arbolito adquiera una copa tupida y compacta, y una forma arbórea, se recomienda eliminar en sus primeros años las ramas inferiores.