Suculenta

El verdadero motivo por el que mi suculenta no crece ni florece y qué hacer al respecto

Tomá nota y aplicá estos consejos.
miércoles, 3 de abril de 2024 · 11:15

En medio del cambio de estación, son las plantas una de las principales afectadas como consecuencia de algunos factores que las afectan y, aunque parezca raro, una suculenta también tiene cambios en su apariencia.

Si sos una de las personas que notás que tu planta favorita no crece ni florece, no te preocupes, aquí te contamos lo que no debés pasar por alto. ¿De qué se trata?

Las suculentas se consolidan como una de las plantas más populares para el hogar.

A esta etapa en la que la planta suculenta parece estar en un período de estancamiento se lo conoce con el nombre de latencia, momento en el que entran en reposo y disminuyen su actividad metabólica al mínimo.

Sin embargo, no todas las variedades de suculentas entran en esta etapa de latencia, podés ser uno de los afortunados que tiene en su jardín una planta que crece, saca nuevos brotes, hijuelos y florece en otoño-invierno.

La Gasteria es una planta ideal para el invierno.

Aquí te señalamos cuál es la suculenta que no te puede faltar en ese espacio exterior o interior que quieras decorar al no entrar en reposo durante estos meses: Dudleya, Fouqueria, Gasteria, Gibbaeum, Graptopelatum, Graptoveria, Haemanthus, Haworthia, Kalanchoe, Neohenricia, Othonna, Pachycormus y Pachyphytum.

Además, existen miles de otras variedades de esta planta que son identificadas por temporada al soportar por ejemplo las altas temperaturas, el sol y humedad, que representa al verano. En este caso, algunas de las más comunes son: Pedhilantus, Plumeria, Pseudolithos, Raphionacme, Siningia, Tillandsia, Trichocaulon y Xerosicyos, son las que te acompañarán en este período antes de iniciar su latencia.

Conocida con el nombre de Tillandsia, es una de las plantas ideales para verano.

Es por esa razón que si te apasiona la botánica y el mundo de las plantas, en especial de la suculentas, tomés nota y te asegures de tener la variedad típica de otoño, invierno, primavera o verano. ¡Manos a la obra!