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¿Qué pasó con los hijos de Ricardo Fort?

El tutor de Marta y Felipe, Gustavo Martínez, contó cómo se encuentran, a tres años de la muerte de su papá.
domingo, 19 de junio de 2016 · 00:00
BUENOS AIRES.- ¿Cómo es la vida hoy de los hijos de Ricardo Fort? El tutor de Marta y Felipe, Gustavo Martínez, contó en una nota para el programa "Implacables" cómo se encuentran los niños en la actualidad. Además, recordó al mediático chocolatero, fallecido en 2013.

"Están bastante aniñados todavía, tienen muchos amigos, hacen piyamadas", relató el amigo de Ricardo Fort. También dijo que Martita es igual a su padre en cuanto al carácter y forma de ser. Gustavo es el encargado de llevar a los mellizos todos los días a la escuela y Marisa, la niñera lo ayuda.

En 2017 los nenes comenzarán la escuela secundaria y es por eso que ya se comenzaron a preparar para el ingreso a su nuevo colegio. "Ellos mantienen el recuerdo de su papá. Hay un cuadro de Ricardo en la casa, eso es movilizador, hay que convivir con eso, pero también se modifico bastante la casa. Ahora la habitación que era de Ricardo es de Feli", contó Gustavo.

Aunque los chicos están todo el tiempo con Gustavo, no le dicen "papá": "No me gusta que ellos digan que soy el padre, porque la muerte no quita la paternidad, Ricardo Fort es su papá, ellos me dicen padrino o Gus. Él decía que tenían dos papás, yo  me oponía".

Después, el amigo de Ricardo Fort contó cómo fue que empezó a vivir con ellos: "Yo vivía solo en Las Cañitas y después de operarme de la rodilla, me fui a hacer la recuperación a la casa de él, los nenes tenían tres años. Cuando yo quería volver a mi casa, él me dijo si me quedaba, acepté de cabeza y ahí estoy hasta ahora".

El peor momento para Gustavo fue cuando tuvo que contarles a Marta y Felipe que su papá ya no estaba: "Los senté  y les dije que les tenía que decir algo que tenía que ver con Ricardo y Feli me dijo que sabía, que lo presentía, y Marta se echó a llorar, y ese dolor que sentís no te lo saca nadie", señaló.

"Es duro, venís con un dolor que no podes manejar. Yo me metía al baño para llorar para que no me  vieran y Martita me dijo un día 'yo sé que vas al baño a llorar'. Pero no podía quebrarme, cuando te das cuenta que esos dos chiquitos se quedan solos, no podés", finalizó.

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