Se revelaron los secretos de Susana Giménez y sus matrimonios

Aunque Susana Giménez tuvo muchos amores, sólo dos veces se animó a pasar por el altar
viernes, 25 de enero de 2019 · 11:35

Susana Giménez es una de las divas indiscutidas de la televisión. Dueña de un gran carisma, supo imponerse frente a ciento de modelos y diferenciarse hasta convertirse en la conductora legendaria de la pantalla chica.

Lo cierto es que por la vida de la diva pasaron muchos hombres pero solo dos veces se animó a decir “si, quiero”, frente al altar. La primera vez que se casó tenía 17 años: error de juventud. Quedó sola, sin plata y con una beba por criar. La segunda tenía 43 años… ¡y el final le costó diez millones de dólares!

El cinco de diciembre de 1988, ante la jueza Liliana Gurevich, Susana Giménez se casaba con Huberto Roviralta, su primer amor. Eran muy jóvenes y tal vez por este motivo, cinco años después, se dieron cuenta que no se soportaban. Los dos tanían mucho carácter, según publicó radiomitre.

“¡Cuando te vas a ir de acá, hdp, ladrón!”, gritó la diva de los teléfonos, y con eso se terminó todo. Al minuto, las cámaras registran que Huberto sale a la vereda con sangre en la cara, ella le había tirado con un cenicero, y la escena, reproducida eternamente por todos los canales de televisión.

Días después, Susana explicaba, de forma escueta, lo que había pasado: “Huberto me agredió, y yo le tiré un cenicero”. A ella la medicaron y a él le pusieron una curita en la nariz, pero inmediatamente se tuvo que ir de la mandión de ella para volver a su dos ambientes en el centro porteño.

Pero antes de ese fallido matrimonio, hubo otro. A los 17 años conoce a Mario Sarrabayrouse. Él tiene 23 y un apellido notorio, pero no tenía un peso, según dijo ella tiempo después. Ella se embaraza de María Mercedes y eso los obliga a casarse en 1962. Sin embargo, la vida entre ellos era cada vez más difícil porque no tenían plata para nada.

Lo que pocos saben es que la hoy glamorosa Susana Giménez, se quedaba de noche hasta las cinco de la madrugada cosiendo cuellos para los vestidos de lana, para poder mantener a su hija. “Era el hombre más lindo del país… pero también un pobre chico.

Embarazada, tuve que casarme con él. Casi me suicido. Todo fue un desastre… En mi casa lo bancaron, sí. Pero esa noche, cuando mi papá llegó y hubo que decirle, creí que me mataba”, explicó ella.

Mientras miraba a las exitosas chicas de la televisión, se dio cuenta que no quería ser pobre nunca más y empezó a desarrollarse como artista, ganando millones gracias a sus programas y su carrera como modelo.

Sin embargo, el divorcio con Roviralta le sacó más de diez millones de dólares porque el 90% de lo que había ganado, fue cuando estaba casada con él y no tenían firmado un acuerdo prenupcial. ¡Todo un escándalo!

Comentarios

Otras Noticias