El lado oculto de Georgina Rodríguez: prisión, drogas y muerte

La novia de Cristiano Ronaldo tiene un pasado tumultuoso.
lunes, 17 de febrero de 2020 · 08:35

Georgina Rodríguez vive un presente inmejorable con su hermosa familia y empezando a dedicar tiempo a su carrera artística, como lo demostró en su participación en el Festival de San Remo como una de las conductoras invitadas. Allí, hizo alarde de sus orígenes argentos al bailar un tango que dio la vuelta al mundo.

Sin embargo, existe un lado oculto en la mujer de Cristiano Ronaldo que incluye prisión, drogas, muerte y carencias económicas. Si bien nació en Buenos Aires, de donde era oriundo su padre, vivió desde pequeña en Jaca (España). Sin siquiera cumplir los 19 años, decidió mudarse a Huesca donde trabajó como moza hasta que logró ahorrar para trasladarse a Madrid. 

Los problemas comenzaron cuando el padre de Georgina fue vinculado a varios delitos que lo llevaron a cumplir una condena de 10 años en prisión, acusado de traficar sustancias estupefacientes. Tras cumplir la sentencia, Jorge Eduardo fue deportado a la Argentina donde falleció a comienzos del 2019. 

La modelo de 26 años nunca hizo referencia a él hasta que durante una entrevista con la revista Hola! declaró: "Era un hombre bueno e inteligente, capaz de hacer todo por su familia aunque eso supusiera alejarse de ella. Algunas veces las cosas salieron mal y hemos aprendido de sus errores pero sus intenciones siempre fueron las mejores".

Si bien durante mucho tiempo no tuvieron contacto, el recuerdo de la morocha argentina para Jorge es muy afectuoso: "Mi padre nos llamaba 'mis reinas' y yo era su 'chiquitina'. Éramos lo que más quería en la vida", relató.

La actual madre de los hijos del delantero de la Juventus sabe lo que es "ganarse el pan con el sudor de la frente" como lo demuestra su periplo laboral luego de trasladarse con menos de 20 años a Madrid: desde allí se mudó a Inglaterra para aprender inglés donde trabajó como niñera y ama de casa. 

Con el tiempo, Georgina Rodríguez regresó a España donde consiguió el trabajo en el local de Gucci al cual acudió Cristiano Ronaldo a realizar unas compras de verano, quedando totalmente enamorado de ella. Lo demás es historia conocida.