Mujer

Cómo enamorarlo en la cama

Tanto si lo conociste recién como si hace tiempo que están juntos, estas movidas eróticas van a engancharlo más.
viernes, 13 de diciembre de 2013 · 00:00

Según las enseñanzas de Hollywood, todo lo que se requiere para enamorarse es una sola, épica y voraz sesión de sexo. Pero, ¿de verdad la forma como lo tratás en la cama puede hacer que un hombre caiga rendido a tus pies? Y la manera en que él toca tu cuerpo, ¿puede realmente poner tus emociones fuera de control? “Sí. El sexo es el punto donde se unen lo instintivo y lo espiritual”, asegura el psicólogo, sexólogo y tantra master Norberto Litvinoff (www. youtube.com/Tantramaster).

No es el único especialista que sostiene algo así. Susan Kuchinskas, autora de The Chemistry of Connection (La química de la conexión), afirma: “La naturaleza diseñó el sexo para forjar los lazos de amor. Cuando lo hacemos, los hombres y las mujeres segregamos oxitocina (el químico de los vínculos) y dopamina (el de las recompensas). Es una combinación muy potente que no solo hace que quieras más sexo con desesperación, sino que anuda ese deseo a un compañero concreto”.

Te ensañamos cómo manejar esta herramienta tan poderosa para enamorarlo en las diferentes etapas de la relación desde la cama.

1 - CUANDO ACABAN DE CONOCERSE
¿Cómo hacés para crear intimidad cuando apenas saben el apellido del otro y lo único que por ahora los une es esa sensación compartida de estar coprotagonizando Nueve semanas y media? “En la etapa inicial, los dos producen oxitocina pero la testosterona (abundante en él) suprime sus efectos, mientras que el estrógeno (abundante en vos) los potencia”, explica Kuchinskas. ¿Resultado? Esa horrible sospecha de que vos estás mucho más muerta de amor que él.

NECESITÁS: HACERTE LA DIFÍCIL (UN POQUITO)
“Las mujeres asumen que estar siempre listas para el sexo desenfrenado vuelve locos a los hombres. Y es así durante un mes, más o menos. Después, la lujuria termina por esfumarse”, dice la terapeuta sexual Carol Altman. Entonces, ¿cuál va a ser tu estrategia? Jugar a ser tímida: puede sonar anticuado, pero la química apoya esta táctica.

“La clave es la dopamina, que hace que los machos busquen insistentemente la sensación de recompensa. Y esta repetición forja una conexión fuerte”, explica Kuchinskas. Podés intensificar esa vivencia. “En esta etapa siempre funciona mejor el estilo lento: ir de a poco, de menos a más. Hablar de sexo, además de tenerlo, es esencial: sirve como estímulo y ayuda a descubrir qué le gusta y qué no al otro”, asegura la psicóloga y sexóloga Celia Laniado, experta de nuestro blog de sexo en www.cosmo.com.ar.

Las caricias son importantísimas. La experta en tantra Jaiya Hanauer afirma: “Lo poderoso no es solo tocar a una persona, sino experimentar cómo reacciona”.Dedicate a explorar lugares inusuales, aunque no demasiado osados: los lóbulos de las orejas, el área entre el ombligo y el hueso púbico, y los alrededores de sus riñones (aparentemente hay una conexión entre ellos y los genitales).

Lo fundamental: no te preocupes por nada. Al sentirte relajada vas a estar lo más cerca posible de alcanzar el orgasmo. Y si querés que él se quede enganchado con vos, Hanauer sugiere acariciar ligeramente todo su cuerpo después de que haya alcanzado el clímax para ayudarlo a liberar más oxitocina (y a sentirse más enamorado).

2 - EN UNA RELACIÓN DE LARGA DATA
Una equivocación común es pensar que lo espontáneo y lo novedoso funcionan como salvavidas cuando el deseo ya no arde con tanta fuerza. Damos por sentado que el sexo planeado no es tan “mágico”. Error. “Muchas parejas casadas simplemente dejan de hacerse tiempo para la intimidad, y así la pierden. Pero no es lo establecido lo que causa que las relaciones colapsen, sino la falta de placer compartido”, dice Altman.

NECESITÁS: PLACER PLANIFICADO
“Las investigaciones demuestran que los varones casados tienen altos niveles de prolactina, el químico de la saciedad. Esta sustancia vuelve mucho más fácil satisfacerlos, pero también hace descender sus necesidades sexuales. A su vez, las mujeres casadas ‘hacen nido’: esto significa más satisfacción y menos libido”, explica Kuchinskas.

Por esto, Laniado incita a las parejas de larga data a organizar sesiones eróticas planificadas. “Un buen recurso es no sentir la obligación de tener sexo. Manéjense solo con caricias y mimos, que son algo más excitantes. Podés, por ejemplo, darle cinco minutos de masajes diarios y después él tiene que retribuírtelos: eso es todo. Así, durante una o dos semanas, para despertar el deseo”, dice esta especialista.

Un secreto: si duermen desnudos, el erotismo va a mantenerse encendido. No se olviden del abdomen: los expertos en tantra aseguran que es el centro del poder y de la energía. Al estimularlo se crea una conexión única entre vos y tu chico. Podés rozarlo en círculos con una mano, mientras “paseás” la otra por su zona Sur. Conocerse mucho no tiene que ser sinónimo de rutina: siempre podés sorprenderlo.

Decile a tu chico por qué te vuelve loca lo que te hace, en vez de conformarlo con un “me encanta”. Animate a ser explícita. Podés intentarlo con una frase del estilo: “Me fascina cuando me tocás tan suave, porque hace que quiera más”. Algo fundamental: “Durante o después de la acción, nunca hagan hincapié en las experiencias fracasadas, sino en las exitosas. Hablen de cuál fue el disparador o de cuánto gozaron”, recomienda Laniado. Para completar, Hanauer sugiere mirarse sin parpadear: “Acuéstense juntos y observen cómo las pupilas del otro se dilatan de deseo”.

3 - CUANDO ESTÁN EN DISTINTAS FRECUENCIAS“Si te sentís desconectada de él, quizá el sexo sea lo último que tenés en la cabeza, pero con frecuencia también puede ser lo que sane tu relación. Lo mejor que podés decirle es: ‘¡Okay, dejemos de pelear y hagámoslo!’. Esa frase va a romper los viejos patrones de discusión y después, cuando los dos estén rebosantes de oxitocina, calmados y desestresados, pueden expresar sus sentimientos a partir de un estado de ánimo más positivo”, dice Kuchinskas.

NECESITÁS: SEXO EN SINCRONÍA
El erotismo furioso puede ser tentador, pero no en esta situación: si los desacuerdos los distanciaron, lo mejor es usar la cama para volver a ponerse en la misma frecuencia. “El foco debe estar en recuperar la conexión y en lograr que la oxitocina fluya de nuevo”, dice Altman. Según Kuchinskas, mirar abrazados una película de terror es ideal. “Eso imita el patrón de oxitocina/dopamina de las primeras veces que salían. El miedo estimula la dopamina y el acurrucarse, la oxitocina. De esta manera empiezan a reforzar los lazos que los unen, sin demasiado esfuerzo”, explica.

Después, pónganse de pie y quédense abrazados durante tres minutos. ¿Parece mucho? Es que no estamos acostumbrados a hacerlo durante tanto tiempo. “Vas a sentir la energía fluyendo nuevamente entre los dos”, asegura Kuchinskas. Otra táctica infalible: acuéstense uno junto al otro y sincronicen sus respiraciones, inhalando y exhalando al mismo tiempo. Los especialistas en tantra lo recomiendan como un método de profunda conexión. “No solo se alcanzan niveles de placer y fusión mucho más altos, también se unifican los ritmos cardíacos. Además, la presión arterial y todas las funciones corporales se tranquilizan y así se potencian los sentidos”, asegura Litvinoff.

También es muy recomendable mantener las yemas de los dedos de ambos en contacto, o colocar las manos sobre el pecho del otro (hay zonas erógenas en nuestras palmas). Y no dejen de besarse: el beso es una herramienta de conexión química imbatible. Las investigaciones demuestran que besarse mucho es una de las primeras cosas que hay que hacer cuando una relación decae, así que jamás elimines esta movida de tu repertorio.

¿Y después del clímax? “Para una pareja distanciada, el post sexo es crucial: no hay que levantarse enseguida”, afirma Hanauer. Dejá que tu respiración se aquiete al mismo ritmo que la de él, y después de un rato elogiá su performance o alguna parte de su cuerpo. En este espacio sereno y placentero pueden volver a conectarse con los mejores aspectos del otro. “De todas formas, si una relación no va más y sabés que el camino es separarse, tener sexo es lo peor que podés hacer. La combinación de oxitocina y dopamina es increíblemente poderosa: te va a atar más a esa pareja”, advierte Kuchinskas.

4 - CUANDO EL SEXO ESTÁ ESTANCADO
¿Todo se volvió un poco rutinario? “En este estado de cosas, hay que poner el foco en reconstruir el factor sorpresa. Quizá pienses que el problema es la relación, pero simplemente necesitás volver a asociar a tu partenaire con lo excitante”, dice Kuchinskas. Sin embargo, Laniado advierte: “Solo va a mejorar la intimidad si el vínculo está sano. Si hay problemas de base, pero no se los habla ni se los revisa, por más ejercicios creativos que intentes no vas a lograr nada”.

NECESITÁS: COMPARTIR NUEVAS EXPERIENCIAS
Usar la confianza mutua para mover los límites del otro y renovar tu vida sexual va a hacer que los dos se sientan aun más cercanos. “Reacomodá tus hábitos íntimos. Si todos los viernes después de trabajar se encuentran a tomar algo y luego van a su casa a hacer el amor, probá invertir el orden e ir a la cama antes de salir”, recomienda Kuchinskas.

Compartir experiencias nuevas hará que se enamoren de nuevo. Los expertos sugieren explorar el sexo que ya tienen desde un ángulo diferente. “Por ejemplo, hablen de sus fantasías sin pudores (esto no significa que necesariamente van a llevarlas a la práctica): charlar sobre ellas va a ayudarlos a sacarse de encima las inhibiciones y a generar complicidad”, dice Laniado. Cuando tengan sexo, colóquense tapones en los oídos: esto los hará concentrarse en sus sensaciones (además, escuchar solo el sonido de tu propia respiración es extrañamente erótico).

También pueden hacerlo en total silencio. Animate a pedirle que acaricie o bese las partes de tu cuerpo que menos te gustan, hasta que te sientas cómoda. Los expertos coinciden en que esto aumenta la sensación de intimidad y confianza, además de ayudarte a descubrir nuevas e intensas zonas erógenas. Otro recurso innovador son las nalgadas: unos golpecitos de este estilo pueden disparar la libido. Pero cuidado: no te excedas con la intensidad porque vas a lograr el efecto contrario.

Si te pone nerviosa sugerir cosas fuera de lo habitual entre ustedes, apelá al verbo “probar”. Un “¿Probamos que me ates?” le permite a tu chico sentirse parte de la decisión, no presionado por ella. “Después, siempre hablen de lo que les gustó. Esto afianza la intimidad y la comunicación: dos factores esenciales para mantenerlos siempre unidos”, concluye Hanauer.

 

Texto: Debbie Willmott con aportes de Lulú Gaitán. Fotos: Tamara Schlesinger

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