Mundo

Conflicto en Gaza: "La guerra diaria" I

La mirada del conflicto bélico por dentro, en los ojos de un profesor argentino que hace años vive en Israel. El día a día de una situación que se agrava.
jueves, 15 de enero de 2009 · 00:00
Nota exclusiva de El Intransigente cedida a Minuto Neuquén.

El Intransigente ofrecerá una crónica de lo que sucede en la Franja de Gaza, los ataques, el conflicto y la mirada desde Israel que muestra, en los ojos y desde la perspectiva de Uriel Kon, profesor argentino residente en ese país hace mucho tiempo, la continuidad de un problema histórico, social, religioso y de toda índole, que sólo trae la peor de las consecuencias. Otra vez la guerra, otra vez el horror. Una parte de la historia que más allá de toda polémica, está contada en primera persona y refleja un panorama de lo que sucede a lo lejos, cuando todo parece estar lleno de números, sitios y acciones de las que poco podemos llegar a profundizar. Así comienza el texto, que se dará en varias entregas:

Hoy empezó la guerra, llueve, pero empezó la guerra, solo unos pocos días después de haberse terminado la temporada del “gran hermano”.

Recuerdo un articulo que había escrito durante la guerra pasada, la del Líbano II, inmediatamente después de haberse terminado el mundial de futbol; la había titulado “mundial para Israel”.

En aquel artículo trataba de traducir el léxico del futbol al de la guerra. Los penales, los tiros libres, la pelota, el referi, las banderas, los goles en contra, los cantitos, todos, encontraban su paralelo en el vocabulario belicoso que se escuchaba en ese entonces.

El Israelí conoce la guerra y sus reglas, es por eso que la disfruta, leyendo los diarios y siguiéndola por televisión. Sobresale la euforia en la gente. El fervor. Se dicen oraciones osadas que jamás serían dichas en épocas tranquilas: bombardearlos a todos, ganarles, limpiar el terreno, se lo vienen mereciendo. Yo me acurruco como un caracol. Tomo unos vasos de Trapiche y escucho las eternas canciones de Reynaldo Hahn mirando por la ventana.

Afuera se matan, fallece, lamentablemente, el trompetista Freddie Hubbard y se cumplen los 50 años de la revolución cubana mientras suena Apres un Reve, una de las mas hermosas canciones de Gabriel Fauré. Leo: el 90% de los Israelies apoya los bombardeos a Gaza. Solo un 6% considera que estos bombardeos solucionarán los problemas del medio oriente. Los noticieros y los periódicos se entusiasman: está pasando algo!! No hay que inventar una trama ya que esta fue impuesta por el gobierno. Matar o ser asesinado. Bombardear a los que atentan contra el orgullo nacional.

Trato de no salir de casa. Trato de no hablar con la gente. Trato de conservar mi calma, aún mientras mis padres se ven obligados a danzar el baile del Israelí́, entre el living y el cuarto antibombas, “yendo de la cama al bunker”. Los sentidos se aguzan, creo oir en las sirenas de la ambulancias, el preámbulo a la noticia de un atentado. Todo Jerosolimitano ha ido adoptando con el tiempo el talento de discernir entre los tipos de sirenas que resuenan en el exterior: están las que retumban con un eco enfermizo contra el silencio de las piedras, en la noche hueca. El sonido que precede a la certeza de un atentado es una cúmulo de sirenas polifónicas y monótonas que prevalecen por mas de tres minutos. Las sirenas ruidosas al unisono pertenecen a la caravana del primer ministro, las sirenas simples corresponden a los enfermos. Creo oir sirenas constantes. Falsa alarma, los ruidos se cortan al rato. Puede que las haya soñado, a las sirenas.

Llega el año nuevo. ¿Qué traerá de nuevo el año fuera de sus ejércitos, victorias y derrotas ?. Hoy, no siento ganas ni de leer, ni de escribir, ni de charlar, ni de trabajar. La guerra está en el aire, la media sonrisa del Israelí́ frente al avance de los ataques me produce malestar, un malestar paralelo a mi incompatibilidad con la belicosidad del Hamas, la vulgaridad de su representación visual de la guerra, la muerte y la victoria venidera, coronada de encapuchados, ametralladoras y suicidas. Está claro luego de leer algunos artículos y libros de sociología

Otras Noticias