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Filipinas: 446 muertos y 1.000 desaparecidos por las fuertes tormentas

La tormenta tropical "Washi" llevó intensas lluvias acompañadas por vendavales.
sábado, 17 de diciembre de 2011 · 00:00
Al menos 446 personas murieron y unas 1.000 se encuentran desaparecidas en las graves inundaciones que en el sur de Filipinas causaron las copiosas lluvias, acompañadas de fuertes vendavales, de la tormenta tropical "Washi".

Las autoridades prevén que el número de víctimas mortales aumentará a medida que progresen las operaciones de búsqueda y rescate en la región septentrional de la isla de Mindanao.

Hasta el anochecer y tras una jornada de trabajo, los equipos de emergencia y soldados habían recuperado 150 cadáveres en la ciudad de Cagayan de Oro, otros 75 en Iligan, cinco más en la provincia de Compostela Valley y el resto en la provincia de Zamboanga del Norte.

Todas estas personas fallecieron ahogadas, salvo los cinco mineros de Compostela Valley, que perdieron la vida por avalanchas de tierra.

"Las inundaciones son enormes (...), las tormentas golpean ocasionalmente esta región y probablemente la población se descuidó", dijo el director del Consejo Nacional de Prevención y Respuesta de Desastres, Benito Ramos.

Compostela Valley se encuentra en el noreste de Mindanao y tiene una población de unas 640.000 personas, mientras que Zamboanga del Norte se halla en el noroeste y acoge a más de 900.000.

Entre ambas se levantan Cagayan de Oro, con medio millón de habitantes y capital de la provincia de Misamis Oriental, e Iligan, con unos 300.000 vecinos, dentro de Lanao del Norte.

Cagayan de Oro e Iligan, las poblaciones más afectadas y ambas zonas portuarias, tuvieron en su contra que la subida de la marea agravó las riadas.

El alcalde de Iligan, Lawrence Cruz, dijo que las inundaciones sorprendieron a los habitantes de su población cuando dormían y que el agua al subir desbordó los sumideros en cuestión de minutos.

En una hora, el agua en las zonas más anegadas tenía un metro de altura, según Cruz. Algunos vecinos tuvieron tiempo para alejarse de sus hogares, otros se refugiaron en el tejado de sus viviendas y los que menos suerte corrieron se perdieron con el torrente de agua.