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Se mató por la culpa de haber asesinado a su hijo

A 14 años de haber matado a golpes al pequeño, que tenía sólo 6, ahora la mujer sucumbió ante el peso de los hechos y se prendió fuego en un tren.
domingo, 17 de abril de 2011 · 00:00
Pasaron 14 años y el recuerdo y la culpa no hicieron más que crecer dentro de Rachel James, una inglesa de 43 años que se prendió fuego en el baño de un tren que iba a Londres el lunes pasado.

La mujer hizo estallar una lata de líquido inflamable en el baño de la formación con la idea explícita de quitarse la vida, según declaró Keith Cluskey, un amigo íntimo al diario británico Daily Mail.

James estaba atormentada por haber asesinado a golpes a su hijo de seis años, llamado Perry, en un episodio psicótico que sufrió hace 14 años. La mujer atacó a sus dos hijos, pero el mayor logró escapar con vida.

Al percatarse de lo que había hecho, James intentó ahorcarse pero la cuerda se rompió y cayó en manos de la Justicia inglesa, que la confinó a un hospital psiquiátrico en las afueras de Londres y le sacó la tenencia de sus hijos (el mayor y dos más).

Tras diez años de tratamiento, la mujer fue liberada y se mudó a un departamento en Uxbridge, cerca de la capital inglesa, donde conoció a Cluckey, de 65 años, quien se convirtió en su "figura paterna", según el hombre.

"Ella dijo que al momento de golpear a sus hijos tenía un miedo irracional a que fueran atacados por un pedófilo y que intentaba protegerlos. Me convertí en una figura paterna para ella e intenté consolarla, pero era muy difícil", recordó el hombre, un ingeniero jubilado que vivía cerca de James.

Pero nada detuvo a la mujer el lunes pasado, cuando se metió en el baño del tren que iba de Northampton a Euston y encendió una lata de líquido inflamable cuando la formación pasaba por la localidad de Leighton Buzzard.

La mujer había sido adoptada por su familia cuando era bebé y una vez que terminó el colegio decidió mudarse con su novio del secundario. Pero después de que la pareja se separó (tras el nacimiento de su segundo hijo) James empezó a tener problemas mentales.

El último intento de recuperar su cordura lo dio al rastrear a su madre biológica, a quien encontró en los Estados Unidos. A partir de ese momento siguió en contacto con ella y sus medio - hermanas, pero nada reemplazaría a sus hijos.