Mundo - Más de quince muertos

Horroroso atentado en Marruecos cometido por kamikazes

El Gobierno de Marruecos califica de "atentado terrorista" la gran explosión que se ha producido esta tarde en el Café Argana de la de la famosa Plaza de Jemaa El Fna de Marraquech.
jueves, 28 de abril de 2011 · 00:00
Alrededor de 18 muertos, nueve de ellos extranjeros, y más de una veintena de heridos dejó un atentado en el concurrido Café Argana, ubicado en la Plaza de Jemaa El Fna, en la ciudad de Marraqueh, informaron fuentes policiales marroquíes.

La explosión se trataría de “un acto criminal organizado”, señaló Jalid Naciri, ministro de la Comunicación y portavoz del gobierno de Marruecos, quien agregó que continúan con las investigaciones para determinar el origen de la explosión.
 
"Marruecos está confrontado a las mismas amenazas que en mayo de 2003 y les hará frente con diligencia y voluntad", agregó.

"Los elementos de la investigación que tenemos permiten afirmar que es la tesis del atentado la que prevalece", dijo un responsable del organismo público marroquí. El rey de Marruecos, Mohammed VI, ordenó una investigación rápida y transparente sobre el atentado, anunció un comunicado del gabinete real.

Asimismo, se teme que la cifra de muertos aumente en las próximas horas, ya que cinco de los heridos se encuentran en estado muy grave.

El presidente francés Nicolas Sarkozy condenó "con la mayor firmeza" el atentado perpetrado este jueves en Marrakech, que calificó de "acto odioso, cruel y cobarde que causó numerosas víctimas, entre ellas franceses".

Se trata del atentado más mortífero en Marruecos desde los atentados de Casablanca del 16 de mayo de 2003, en los que murieron 45 personas, incluidos 12 kamikazes.

Marruecos un país de 32 millones de habitantes, cuya economía está estrechamente ligada al turismo, no ha sido hasta el momento muy afectada por la ola de protestas que sacude al mundo árabe desde comienzos del 2011.

Sin embargo, se registraron algunas manifestaciones reclamando cambios democráticos, particularmente desde el 20 de febrero, después de un discurso del rey Mohammed VI en el que prometió reformas.