Mundo

Khadafi exige que los rebeldes depongan las armas antes de negociar

Según un funcionario, no se descarta convocar a elecciones, pero siempre con el poder en manos del líder libio. Opositores critican el lento accionar de la OTAN.
miércoles, 6 de abril de 2011 · 00:00
Los rebeldes "deben deponer las armas. Pueden luego participar en el proceso político", señaló el viceministro de Relaciones Exteriores, Jaled Kaim en conferencia de prensa. Añadió que el Consejo Nacional de Transición (CNT) formado por la rebelión "no representa a la base popular en Libia".

Precisó, asimismo, que "tendrían garantías para todo proceso político mediante observadores de la Unión Africana (UA) y de la ONU" capaces "de disipar cualquier duda".

El vocero del Gobierno libio, Musa Ibrahim, afirmó la noche del lunes que el régimen estaba dispuesto a negociar unas elecciones o un referéndum, sobre todo, pero descartó una salida del coronel Khadafi.

Kaim indicó que el comité de la UA sobre Libia es esperado en Trípoli "la semana próxima". Dicho comité, formado por la organización continental para buscar una salida a la crisis, está compuesto por los jefes de Estado Mohamed Ould Abdel Aziz (Mauritania), Amadou Tumani Touré (Malí), Denis Sassou Nguesso (Congo), Jacob Zuma (Suráfrica) y Yoweri Museveni (Uganda).

Una misión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU también visitará el país norafricano a partir del 15 de abril, añadió Kaim.

El líder militar de los rebeldes libios, el general Abdulfattah Yunis, confirmó que hay entregas de armas a los insurgentes por parte de estados aliados.

En una entrevista con la cadena satelital árabe Al-Aan, de Dubai, Yunis no dio detalles exactos del origen de las armas. Se limitó a decir que países hermanos, así como los estados bien predispuestos entregaron armas ligeras. "Pero eso no es suficiente", dijo.

Yunis instó además a la OTAN a hacer una excepción en la zona de exclusión aérea para los rebeldes, para que estos puedan atacar a las tropas de Muammar Khadafi con sus propios aviones. Yunis, ex ministro del Interior de Khadafi, se pasó a las filas rebeldes y se convirtió en su jefe de Estado Mayor.