MUNDO

Decile chau al estrés con estas simples claves

Aprende a liberarte del estrés y a vivir con él.
viernes, 21 de noviembre de 2014 · 00:00
ARGENTINA.- Uno se queja de una esposa molesta o de un esposo histérico. Otros encuentran la culpa en las exigencias del trabajo o la explotación de parte de la gerencia. Otra persona se queja porque el verano es demasiado caliente o porque el invierno es demasiado frío. Acá podrás decirle chau al estrés con estas simples claves.

Ni el placer o el dolor, la alegría o la tristeza, la paz o el estrés, se encuentran en los objetos o seres externos. Éstos se encuentran en la relación que tienes con esas cosas.

Por ejemplo, una persona encuentra placer en fumar cigarrillos. Otra los detesta. Un hombre podría ir con su abogado para divorciarse de su esposa mientras que otro espera, deseando desesperadamente casarse con ella. Un cigarrillo le produce placer a uno, mientras que a otro, dolor. La misma señora le produce alegría a uno y tristeza a otro.


En la vida, ya sea laboral o familiar, las relaciones son importantes. La falta de una relación adecuada conduce a la frustración y a la acumulación de estrés. Irónicamente, la gente tiene sumo cuidado para escoger a la "pareja correcta", pero falla en establecer la "relación correcta" con esa persona, y en el proceso pierda la paz y la armonía.

No es con quién o lo que encuentras en la vida lo que importa, sino la forma en que lo encuentras.

Tu relación con el mundo depende por completo de la naturaleza de tu personalidad interna. Tu personalidad interna consiste en dos cosas: la mente y el intelecto.

La mente desea y siente.

El intelecto razona, juzga y decide.

Cuando el intelecto pierde el control sobre los deseos de la mente, te sientes perturbado. El estrés es la agitación mental causada por los deseos insatisfechos. Así que, el requisito fundamental para una vida libre de estrés es desarrollar un intelecto fuerte y controlar los deseos.


La fortaleza intelectual es distinta y diferente de la inteligencia. La inteligencia es un simple almacenamiento de información: conocimiento adquirido de fuentes externas e instituciones educativas, de los maestros y libros de texto. Cualquier cantidad de inteligencia no puede, por sí sola, desarrollar tu intelecto. El intelecto se desarrolla por el esfuerzo individual en el que ejerces tu facultad para cuestionar y razonar.

Debido a la falta de desarrollo del intelecto, las personas no logran entender que todo ser humano es distinto y diferente de otro, que cada uno se rige por su propia y única naturaleza.

Por lo tanto, debemos evaluar la naturaleza de cada ser humano de forma individual. Pero pocos ponen en práctica esto en su vida. Si no haces evaluaciones individuales, no tienes la capacidad de relacionarte adecuadamente con los demás. Como resultado, esperas que una persona se conduzca de manera distinta a su naturaleza innata.

¿Cómo puedes esperar que un jefe histérico se comporte de manera calmada y tranquila en la oficina? ¿Cómo puedes esperar que una esposa fastidiosa sea comprensiva y complaciente en casa? ¿Cómo puedes esperar que los adolescentes efervescentes sean maduros y objetivos?


Desde el momento en que fracasas evaluando sus caracteres individuales, te parece que todos son imperfectos en cuanto a su conducta. Puedes atribuir estos "defectos" a aquellos quienes expresan su naturaleza interna sin lograr contenerse. No te das cuenta de que cometes un error al esperar que se conduzcan de manera diferente a lo que dictan sus cualidades básicas y su carácter.

Comentarios

Otras Noticias

Cargando más noticias
Cargar mas noticias