MUNDO

Claves para superar el miedo a volar

Aunque se trata de una actividad normal para muchos resulta una experiencia desagradable.
martes, 23 de diciembre de 2014 · 00:00
ARGENTINA.- De acuerdo a los registros internacionales, existen unas 1400 aerolíneas comerciales nacionales e internacionales que operan en unos 3900 aeropuertos alrededor del mundo. A través de unos 25 mil aviones, cada día vuelan unos ocho millones de personas de un punto a otro del planeta. Además, el conjunto de las compañías aéreas vende unos 3000 millones de pasajes al año y los accidentes se ubican por debajo de uno cada millón y medio de vuelos.

Frente a estas cifras, el licenciado Modesto Alonso, psicoterapeuta especialista en Psicología aeronáutica y factores humanos señaló que "la aviación comercial es el sistema de transporte más seguro, sin embargo hay gente con temor a volar que se anima a manejar toda la noche en la ruta".

De hecho, en estos últimos años, la permanente mejora en los sistemas de seguridad y el manejo y control del "error humano" han vuelto a los vuelos más seguros. De acuerdo al reporte estadístico de la Agencia Europea de Seguridad de Aviación (EASA por sus siglas en inglés) en el período entre los años 2004 y 2013 se produjeron unos 106 millones de vuelos de los cuales, 10,25 millones corresponden al último año, en el que se reportaron unos 18 accidentes y ninguno de ellos con resultado fatal. 

Dando cuenta de estos datos, queda por preguntarse por qué persiste en algunas personas el terror por subir a una aeronave. Desde hace un par de años, la tecnología ha posibilitado al público el acceso al vuelo. Para mucha gente no sólo es un medio práctico y veloz de desplazarse para pasear o trabajar, sino también una fuente de placer intenso. Pero esto no es así para todos. Para cierta proporción de los pasajeros el vuelo y el avión son fuente de ansiedades y temores que van desde una discreta inquietud hasta un terror paralizante que impide subir a un avión.

Según la cuarta edición del Manual de Diagnóstico y Estadísticas de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría, DSM-IV R (2007), el miedo excesivo a volar en avión, puede formar parte de diversos cuadros de variada gravedad, y se encuentra categorizado entre los trastornos de ansiedad, como una fobia específica tipo situacional que se caracteriza por la presencia de respuestas de miedo considerados por la misma persona como irracionales, ante la presencia o anticipación de los estímulos relacionados con el hecho de volar.

El miedo a volar afecta, con diverso grado de severidad, a una proporción significativa de la población, presentándose desde una forma leve y justificada, hasta un temor intenso, irracional e inhabilitante, ya sea para el vuelo de un pasajero, o para el trabajo de un profesional del vuelo, civil o militar. Este problema genera sufrimiento, obstáculos prácticos, conflictos profesionales, y pérdidas económicas y operativas. "ESTE TEMOR ES UNA CREACIÓN DE LA IMAGINACIÓN, DADO QUE NO FUIMOS DISEÑADOS PARA VOLAR, AUNQUE FUIMOS CAPACES DE INVENTAR LOS AVIONES que respetan rigurosamente las leyes de la física. Este problema se presenta en muchas formas y grados que van desde una inquietud simple, por falta de información, a fobias intensas vinculadas con problemas psicológicos severos", señaló el especialista.

"Para comprenderlo, además de examinar cuestiones médicas, deben considerarse los significados del vuelo, sus estresores, las variables socioculturales, el estilo de personalidad de quien lo padece, el estilo de manejo de la ansiedad y las dificultades en sus defensas ante la ansiedad que contribuyen a la presencia del miedo o, más gravemente, de la fobia al vuelo", agregó.

Se pueden instrumentar distintos encuadres de abordaje, ya sea psicoterapéuticos o de entrenamiento, individual o grupal centrados en el problema. En un encuadre clínico, la acción dependerá de la forma de trabajo del psicoterapeuta, del diagnóstico de personalidad, de las características del síntoma, considerando además aquéllas cuestiones de contexto, que llevan a abordajes diferenciales según que se trate de un pasajero, personal aeronavegante, civil o militar.

Según el licenciado Alonso, el abordaje del temor a volar tiene varios ejes: descartar problemas médicos, ofrecer información aeronáutica, entrenamiento en técnicas de relajación y respiración, entrenamiento en técnicas para afrontar el estrés, revisión del funcionamiento cognitivo y corrección de procesos, además de la psicofarmacología. En promedio, este proceso puede llevar de 6 a 10 entrevistas. "Muchos psicoterapeutas nos envían a sus pacientes para este trabajo específico como complemento de su psicoterapia", destacó. (Especial Minuto Neuquén)

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