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Un joven le revela a su hermanito que es gay y mirá su reacción

La historia de estos dos hermanos se volvió furor en las redes.
miércoles, 22 de abril de 2015 · 00:00
ESPECIAL.- Esta es la bonita historia de Lucas Vasconcellos, un joven brasileño de 23 años que hace unas semanas decidió contarle a su hermanito que era gay. A pesar de que el hermanito tiene solo 8 años, mostró una reacción tan madura y emotiva que Lucas decidió contar su experiencia en Facebook.

Esto es lo que este orgulloso brasileño compartió:

"Hoy le conté a mi hermanito que soy gay. Pasaron muchos años desde que descubrí el respeto hacia mi sexualidad, sobre el género que despierta una pasión realmente auténtica en mí, y finalmente llegué a decidir confiar mi realidad a esa personita, que es lo que más me importa en la vida. Dividí mi explicación de manera pedagógica, diciéndole que hay personas a quienes les gusta más el negro, o el blanco, o el azul, o el amarillo, o el rojo; explicándole lo bueno que eso le hacía al mundo. El hecho de que a todos nos puedan gustar colores diferentes, y que además podamos ser felices y respetados al colorear nuestro mundo con ellos.

Él parecía intuir que yo le iba a contar algo. Me miró profundamente, estando quieto y pensativo durante la explicación entera, y entonces, por fin, resolví asumir mi sexualidad. Él me continuó mirando, tan calmado y sonriente, tan natural, que yo lo cuestioné: "¿Tú sabes el nombre que se le da a quien le gustan las personas iguales, John? ¿A los hombres a quienes les gustan otros hombres, o a las mujeres a quienes les gustan otras mujeres? Yo ya estaba preparado para decir la palabra "gay", ya estaba en la punta de mi lengua, cuando él simplemente me dijo la verdadera respuesta: "¿Amor?" Y, entonces, lloré.

"No llores", me dijo, abrazándome. Él me miró con aquellos ojos llenos de inocencia, de los mismos tonos que los míos, y sentí que, por primera vez, me percibía como yo realmente era. Un hermano que lo amaba, un amigo que él jamás perdería y, pese a ser una persona con una preferencia diferente para enamorarse, soy una persona igual a cualquier otra. Supe eso por su respuesta. Por la bondad en cada una de sus palabras. Un niño de ocho años de edad supo encarar algo tan natural, con más madurez que la de un adulto.

Más que mis propios padres incluso, que siempre me negaron el derecho de contarle esto a mi hermano. Aprovechad para aprender de la pureza de ellos, que la mayoría olvida al crecer, pues entiendo que las mayores verdades de la vida están en el corazón de los pequeños. Y la vida continúa, como si nada hubiese cambiado. Y, en lo más profundo de mi corazón me siento agradecido por eso". (Especial Minuto Neuquén)

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