El Senado de Colombia acusa al ministro de Defensa de ocultar la muerte de siete menores en un bombardeo

De aprobarse la moción el ministro podría ser obligado a renunciar de su cargo.
miércoles, 6 de noviembre de 2019 · 19:56

El martes, el Senado de Colombia debatió la segunda moción de censura contra el ministro de Defensa del país latinoamericano, Guillermo Botero. Tanto los partidos de oposición al presidente Iván Duque como los independientes cuestionan las actuaciones de las fuerzas armadas responsables del asesinato de siete menores de edad en un operativo contra disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El senador Roy Barreras se apoyó en los informes forenses para acusar a Botero de revivir los “falsos positivos” –el asesinato de civiles presentados como bajas en combate– y de ocultar deliberadamente la muerte de los 7 menores con edades entre 12 y 17 años en una operación militar llevada adelante en el departamento del Caquetá del país caribeño.

Según las cifras ofrecidas por las autoridades el saldo de la incursión es la muerte de 14 miembros de las disidencias a finales de agosto. El congresista del Partido de la U subrayó que “esconderle esas muertes a Colombia es razón suficiente para que este Senado lo censure, como estoy seguro de que lo hará por primera vez”. De aprobarse la moción, que se votará el 13 de noviembre, el funcionario podría estar obligado a renunciar.

Durante su defensa en el Congreso, Botero dijo estar “sorprendido” por las “imprecisiones”. Aclaró que el bombardeo se realizó bajo los protocolos del derecho internacional y apuntó que no se tenía conocimiento de la presencia de menores, aprovechando para deslizar que se trataba de combatientes reclutados por la disidencia de las extintas FARC, que en el contexto del acuerdo de paz firmado en 2016 en Colombia, dejaron las armas para convertirse en un partido político

El ministro de Defensa que representa al sector del Ejecutivo más estrechamente vinculado con el expresidente y senador Álvaro Uribe, enfrenta una grave crisis de seguridad originada por múltiples asesinatos de indígenas en el departamento del Cauca, donde han muerto, en una semana, al menos 12 personas en distintos ataques.