El Papa Francisco y el Secretario General de la ONU brindan un mensaje de paz al mundo

Hicieron votos por año nuevo bienaventurado.
miércoles, 25 de diciembre de 2019 · 12:56

Durante su reciente visita al Vaticano, el secretario General de la Organización de Naciones Unidas, António Guterres, dio un mensaje navideño para el mundo: “En estos tiempos turbulentos y desafiantes debemos unirnos por la paz y la armonía. Y ese es el espíritu de esta temporada”, aseguró.

El encuentro entre Guterres y el jefe del Estado Vaticano se produjo días antes de la Navidad. Ambos líderes sumaron en sus palabras sus deseos de un mundo mejor para todos, en el contexto de una festividad que une a la comunidad cristiana.

El Papa Francisco reiteró su llamado a promover la confianza y la buena voluntad entre los pueblos. “La confianza en el diálogo entre las personas y entre las naciones, en el multilateralismo, en el papel de las organizaciones internacionales, en la diplomacia como instrumento para la comprensión y el entendimiento, es indispensable para construir un mundo pacífico”, indicó en un encuentro en el que las voces de los líderes se elevaron en un llamado navideño a la tolerancia y el reconocimiento de los pueblos y sus culturas.

El máximo representante de la Iglesia Católica consideró durante su mensaje que la Navidad, “en su genuina sencillez, nos recuerda que lo que cuenta verdaderamente en la vida es el amor”.

Guterres agradeció al Papa su “compromiso excepcional con el mundo” y su apoyo a la ONU. Recordó durante sus palabras con motivo a la Navidad, la visita de Francisco a la sede de la Organización en Nueva York, en 2015, cuando los Estados adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible, una estrategia que busca promover la justicia en el marco de un mundo cada vez más globalizado.

“Necesitamos hacer más para promover el entendimiento mutuo y poner fin al creciente odio”, subrayó el representante de la ONU, en el contexto de los crímenes de odio que se suscitan contra musulmanes en sus mezquitas y el saqueo de sus sitios religiosos, así como el asesinato de judíos en sus sinagogas o las iglesias cristianas quemadas, señaló como parte de un discurso propicio en estas fechas que recuerdan la unión primigenia de los pueblos.

“Las personas no nacen con odio; la intolerancia se aprende y, por lo tanto, se puede prevenir y desaprender”, subrayó António Guterres en un mensaje de amor, respeto y solidaridad que sigue teniendo plena vigencia en al finalizar la segunda década del siglo XXI.