El papa Francisco caminó sobre las ruinas de Mosul, cuna del Estado Islámico

Se reunió con las víctimas del conflicto armado y rezó por la paz de la región.
domingo, 7 de marzo de 2021 · 08:30

En medio de las ruinas y los escombros de lo que alguna vez fuera una de las ciudades de Irak, Mosul, el máximo líder de la Iglesia Católica, el papa Francisco, realizó una especial homilía dominical para pedir por la paz y la estabilidad de esta región totalmente consumida por el conflicto armado. Visiblemente conmovido, el pontífice rezó por las almas de las cientos de miles de personas que han perdido la vida en todo el país y por la misericordia de millones de desplazados que escaparon de la zona antes de que los enfrentamientos alcanzaran a sus familias. 

Fuente: (Aleteia ES)

En las entrañas del antiguo y menguado casco historia de Mosul, epicentro del comercio y el turismo de la región antes del 2014, el regente del Vaticano extendió sus plegarias a los más afectados por el conflicto bélico que durante tres años sembró el terror en la población (entre 2014 y 2017). Al mismo tiempo, lamentó las condiciones extremas en las que viven los supervivientes del conflicto, ya que gran parte de la ciudad permanece destruida y en ruinas. Justamente, la misa de este domingo se desarrolló sobre lo que antiguamente era una zona residencial con casas, templos religiosos y escuelas, todo devastado por las detonaciones y los ataques sistemáticos de los grupos armados.

Tras culminar la ceremonia eclesiástica, el comité de familias de Mosul pudo reunirse con el sacerdote cristiano, quien escuchó con consternación los testimonios de varios supervivientes ahí presentes. Con lágrimas en sus ojos, los iraquíes le contaron al papa Francisco cómo fue vivir en Mosul en la época del conflicto y bajo el asedio del Estado Islámico, además de todo lo que representa ahora continuar residiendo en una región posconflicto, entre las cenizas, los escombros y el desconocimiento del Estado. Asimismo, los locales reconocieron que, a pesar de las adversidades, han logrado salir adelante y con la creación de la asociación civil han empezado a promover la convivencia pacífica entre musulmanes y cristianos, para ponerle fin a la intolerancia religiosa.

Finalmente, Francisco fue homenajeado por los habitantes de Mosul, específicamente, por un colectivo cristiano que aún reside en la zona. Estos le entregaron en sus manos un reconocimiento por ser el primer papa en visitar el país de Oriente Medio y un regalo como muestra de gratitud y respeto al jerarca católico. Precisamente, la comunidad cristiana en Irak representa el 1% de la población que supera los 40 millones de personas. Tras los enfrentamientos, la intolerancia religiosa y el conflicto armado, la congregación de más de 1,5 millones de personas ha menguado a casi 300.000. Muchos de ellos escaparon a otros países o perecieron a manos de la violencia militante islamista.

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