La reconstrucción de Fukushima: una de las tareas pendientes de Japón

A casi una década de la tragedia, las víctimas cuentan sus historias.
domingo, 7 de marzo de 2021 · 10:30

El 11 de marzo de 2011, los ojos del mundo quedaron perplejos al ver cómo la fuerza de la naturaleza provocaba el peor desastre medioambiental en la historia de Japón. Un terremoto de magnitud 9,0 en la escala de Richter sacudió a la isla japonesa y, posteriormente, un poderoso tsunami de gran intensidad arrasó con todo a su paso, provocando daños en toda la región costera, especialmente en los reactores nucleares de la Central de Fukushima. Hoy, a casi una década de la terrible catástrofe nuclear, las familias afectadas todavía exigen respuestas. 

Fuente: (EFE Noticias)

Los altos niveles de radiación que aún se perciben en la zona han hecho de Fukushima una ciudad inhabitable, donde el aire que se respira es nocivo para la salud, al igual que las tierras de cultivo y el agua. Aún así, el Gobierno de Japón se comprometió con el pueblo nipón a restaurar, reconstruir y reactivar la zona para que vuelva a ser habitable, pero de eso ha pasado mucho tiempo. Más de 36.000 personas fueron evacuadas de emergencia de esta urbe japonesa y de varias localidades vecinas, porque los fuertes vientos de ese día ocasionaron que la estela de radiación se impulsara por varios cientos de kilómetros a la redonda, hacia el noroeste de la isla. 

Los evacuados, 10 años después de la devastación, continúan esperando respuestas de las autoridades gubernamentales y, en el marco de las conmemoraciones, el primer ministro japonés, Yoshihide Suga, visitó a las familias de la prefectura de Fukushima (reubicados en otras ciudades del país). En el lugar, el premier reiteró el compromiso del Estado por recuperar la región, afirmando que los trabajos de rehabilitación marchan formidablemente. Sin embargo, la opinión de los involucrados es muy diferente y se encuentran divididas. 

De acuerdo con una encuesta recién realizada, un 43,3% de los consultados piensa que los arreglos y la reconstrucción de Fukushima no avanzan como fueron prometidos, mientras el 7,4% cree que no se ha hecho nada todavía. Esto ubica la opinión negativa sobre el 50,7%, en comparación con el 49,3% de los que creen que sí se está trabajando, lento, pero avanzando.

Ahora bien, las familias que esperan la recuperación de los terrenos en Fukushima han alertado que, aunque el Gobierno levantó las prohibiciones de acceso a las regiones afectadas, estas todavía son catalogadas con zonas de riesgo, por lo que no se puede ni cultivar ni extraer agua de los ríos para el consumo humano, ya que se ha demostrado que varias especies de animales ha mutado después de siniestro nuclear. 

Por último, las instalaciones de la central nuclear de Fukushima, que deberían estar desmanteladas, todavía se encuentran operativas. Incluso hay personal trabajando en la fábrica (al menos 5.000 empleados, según el portal de noticias EFE). Y ahora la pregunta no es cuándo dejará de funcionar la planta, sino qué harán con los residuos industriales que sobran; es preciso saber a dónde irán a parar estos desechos, que van desde materiales sólidos hasta compuestos líquidos. Hay quienes apuestan a un vertedero subterráneo, a varios kilómetros de profundidad de la superficie. Sin embargo, el Gobierno cree conveniente desecharlos en el océano, lo que ha provocado la desaprobación de las organizaciones ambientalistas del mundo. 

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