Dos hermanos fueron condenados a prisión hace más de 30 años y eran inocentes

Recibirán una indemnización multimillonaria por el estado de California Norte.
lunes, 17 de mayo de 2021 · 16:00

La terrible historia de los hermanos Henry McCollum y León Brown ha vuelto a marcar los titulares de la prensa en Estados Unidos este lunes, tras la decisión de un tribunal de justicia de Carolina del Norte de concederles una compensación económica a ambos hombres por haber sido acusados injustamente por un crimen que no cometieron.

El Tribunal de Segunda Instancia del estado de Carolina del Norte ha decidido en un juicio histórico indemnizar con un millón de dólares a cada uno por cada año que pasaron en prisión, es decir que ambos recibirán 62 millones de dólares (31 c/u), además el condado estadounidense los compensará con un pago punitivo de 13 millones de dólares, lo que eleva la suma total a 75 millones de dólares, por concepto de daños y perjuicios

Una historia de injusticias y falta de pruebas

Ahora bien, la particularidad de este caso es que ambos hombres, uno de 50 y otro de 46 años, pasaron la mayor parte de su vida en una prisión de máxima seguridad, en el famoso “corredor de la muerte” (el pabellón donde esperan ejecución los condenados a la pena capital), ya que los dos fueron sentenciados a la máxima en 1990.

Los abogados defensores han explicado que los severos daños físicos y psicológicos que recibieron Henry McCollum y León Brown en estos últimos 31 años no podrán ser recompensados con ninguna indemnización, sin embargo ambos hermanos han aceptado el dinero por su difícil situación.

En el caso de Henry McCollum, quien fue condenado a la edad de 15 años, hoy sufre un severo trastorno mental agravado por las tres décadas que pasó encerrado y, según su abogado, necesita cuidados especiales a tiempo completo. Mientras que su hermano, León Brown, padece también de una clase de discapacidad intelectual el encierro empeoró. 

Henry y León fueron acusados a los 15 y 19 años, respectivamente, por un delito ocurrido siete años antes de su sentencia, en 1983. La Justicia de Carolina del Norte los culpó de supuestamente haber abusado y asesinado a una niña de 11 años, pero 24 años después de su juicio, en el año 2014, los forenses realizaron una muestra de ADN de los condenados y resultaron incompatibles con los restos.

Un año después, en el 2015, ambos fueron exonerados y excarcelados, y fue entonces cuando la defensa demandó al departamento de policía del estado de California por haber coaccionado a los jóvenes afroamericanos con leves problemas mentales a declararse culpables por un crimen que no cometieron.

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