Solidaridad con Myanmar: Corea del Sur le extiende la mano al pueblo birmano

Donan 900.000 dólares para ayudar a las familias desplazadas por el conflicto.
jueves, 17 de junio de 2021 · 13:30

La Agencia de las Naciones Unidas para los Asuntos Humanitarios (ONU) con sede en Myanmar ha recibido una donación humanitaria por parte del Gobierno de Corea del Sur de 900.000 dólares, destinados a subsanar las necesidades de más de 100.000 familias desplazadas por el conflicto armado en el país sudeste asiático.

La oficina de la ONU expresó su agradecimiento mediante un comunicado, en el cual explicó que el aporte llegó en dos partes: primero con un donativo de 300.000 dólares a principios de mayo y el segundo de 600.000 dólares a finales de mes, ambos pactados tras la reunión de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), informó el portavoz del organismo en el país asiático, Pierre Perón, en su cuenta de Twitter. 

El fondo de la ONU solicitó 276 millones de dólares para ayudar a Myanmar. 

Otras de las contribuciones significativas, que ha realizado el Gobierno de Corea del Sur en nombre del apoyo a la población birmana, ha sido la “suspensión de los intercambios en materia de defensa” con la junta militar gobernante birmana, como medida de presión para disminuir la violencia sistematizada en el país.

Desde hace casi cuatro meses, el presidente surcoreano, Moon Jae In, y una docena de mandatarios del sudestes asiático acordaron prohibir la comercialización de “armas, municiones y artículos de defensa” con las autoridades de factas de Myanmar, con el objetivo de reducir las bajas civiles durante las protestas pro democracia que ya casi cumplen cinco meses. 

Más de 800 personas han perdido la vida en Myanmar durante las protestas.

Myanmar, a 137 días del golpe de Estado

Recordemos que desde hace cuatro meses y medio, la población civil birmana se mantiene desplazada en las calles del país para exigir el fin de golpe de Estado militar, que derrocó el gobierno constitucional de la presidenta Aung San Suu Kyi, socavó las sendas democráticas de la país y provocó una crisis política en la región. 

Desde entonces, la junta militar gobernante inició una sangrienta represión en las protestas pacíficas y orquestó un cruenta persecución política de los líderes disidentes, esto ha desencadenado una ola de enfrentamientos bélicos en las regiones rurales y ha obligado a más de 100.000 familias a abandonar sus hogares en busca de un lugar seguro.