Escasez de combustible en Haití: se disparan los precios ante la inacción del Estado

El Índice de Costos al Consumidor aumentó en un 2.500% desde el 2019.
viernes, 6 de agosto de 2021 · 22:28

Se caldean los ánimos en Haití tras dos días consecutivos sin gasolina en las estaciones de servicio de la capital y otras ciudades del país, a dos meses de las intensas protestas que pusieron en jaque al antiguo gobierno del expresidente Jovenel Moise.

En Puerto Príncipe, la ciudad más poblada de toda la isla caribeña, ya van más de 48 horas de paralización total ante la escasez de combustible que azota al país. Una situación que, según especialistas, podría derivar en una nueva y mucho más violenta jornada de huelgas y movilizaciones. 

Haití es el país más pobre de América Latina. 

De acuerdo con el portal de noticias alemán Deutsche Welle, desde que se desató esta nueva crisis de combustible en Haití (intermitente con el paso de los años) las estaciones de suministro y gasolineras del país “solo reciben un 1% del combustible que se abastecía hace tres años”. Además, el reposte del crudo se hace cada vez con menos frecuencia. 

 

Contrabando de gasolina 

Cada vez son más los haitianos que deben recurrir al comercio ilegal de combustible para poder abastecer del preciado líquido a sus vehículos, aunque a costos extremadamente elevados, según relató Nadege Louis, para la cadena Sputnik News. 

El crecimiento anual de Haití en el 2019 fue apenas del 1,9%. 

Esta mujer, empleada de un transnacional y madre de familia, debe pagar a los contrabandistas entre 50 y 100 dólares cada semana para poder llenar el tanque de su auto, su único medio de transporte, en un país donde el sueldo mínimo mensual es un poco superior a los 100 dólares americanos.

Esta haitiana, como muchos otros de sus conciudadanos, denuncia ante los medios de comunicación que los transportistas de gasolina son extorsionados y agredidos por estas bandas criminales, que los obligan a venderles el producto para que estos puedan comercializarlo en el mercado negro, donde cada galón de combustible vale hasta 1.000 veces más que en las estaciones de servicio

Las políticas de Estado no han podido frenar la espiral inflacionaria del país. 

“Los que se niegan a vender la gasolina a las organizaciones delictivas deben pagar una especie de peaje a los delincuentes para poder llegar a su destino a repostar el rubro. A veces los camioneros llegan a pagar hasta 250 dólares”, reveló Louis, quien también reveló que “todo esto sucede ante los ojos inactivos de los efectivos de seguridad”

También se reportan casos de supuestos transportistas corruptos que directamente comercian el crudo de Haití en la frontera con República Dominicana, donde se pagan grandes sumas de dinero por el combustible haitiano, un producto subvencionado por el Estado y por Venezuela desde hace más de una década, a través del pacto de PetroCaribe. 

Tras la muerte de Jovenel Moise se dispararon aún más los precios del combustible y los servicios. 

 

El desangre de Haití por la frontera

Los Gobiernos de República Dominicana y Haití tienen un acuerdo comercial de “cooperación tecnológica por petróleo y todos sus derivados”, los cuales se venden a precio de gallina flaca. Según el Ministerio de Economía haitiano, este país le vende cada barril de crudo a su vecino de La Española en 42 dólares, lo que equivale a un dólar por cada galón de combustible.

Pese a este acuerdo de subvención de combustible, anualmente la fuga de gasolina a través de la frontera de Haití se calcula en más de 60 millones de barriles de crudo al año, de los 100 millones que se reciben de Venezuela, es decir, solo 40% se queda en la isla y de este porcentaje solo el 1% llega a las estaciones de servicios

El mercado paralelo provoca cuantiosas pérdidas a la economía para Haití, que ahora mantiene dos países. 

Mientras todo esto sucede, la crisis del petróleo se siente cada vez con más fuerza en la nación caribeña donde los precios de transporte, la comida, los servicios básicos y los bienes e inmuebles se ha disparado en un 2.500% desde el año 2019, empeorado aún más con la llegada de la pandemia, según datos ofrecidos por el portal Le Nouvelliste.