México

Si tenés una fiesta, podés alquilar el avión presidencial de México: lo anunció López Obrador

El presidente mexicano busca vender la aeronave oficial desde diciembre de 2018.
lunes, 28 de marzo de 2022 · 22:00

Sin poder vender el avión presidencial heredado, el jefe de Estado de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció una nueva estrategia para que genere ingresos: alquilarlo.

"Se va a entregar el avión para que puedan rentarlo y que se utilice para que no esté sin volar y que pueda tener ingresos, su renta, para pagar sus gastos y el mantenimiento", informó el mandatario del país norteamericano. López Obrador indicó, además, que lo operará la empresa militar Olmeca-Maya-Mexica.

Fuente: (Andrés Manuel López Obrador)

Asimismo, López Obrador especificó que el lujoso Boeing 787 Dreamliner estará disponible para ser alquilado si alguien “se va a casar y va a llevar a sus familiares y amigos” a lugares lejanos, o para fiestas de 15 años, o si una empresa “quiere darle un reconocimiento a sus trabajadores”.

Por otro lado, el líder de Morena explicó que deben ser “viajes largos”, como, por ejemplo, a Cancún (en la península de Yucatán).

Dentro del avión hay una suite con cama tamaño “King”.

 

El avión que nadie quiere

El avión presidencial fue adquirido por el exmandatario mexicano Felipe Calderón y estrenado por su sucesor, Enrique Peña Nieto. Sin embargo, desde la campaña presidencial en 2018, Andrés Manuel López Obrador ya había adelantado que no lo quería por ser demasiado lujoso.

Sin embargo, parece que nadie más lo quiere. Es que, desde que asumió la presidencia en diciembre de ese año, López Obrador puso a la inmensa aeronave en venta. Desde entonces, se barajaron algunos compradores para este avión valuado en 130 millones de dólares, pero la venta nunca se concretó.

Fuente: (El Universal)

La aeronave exuda lujos nomás asomarse: asientos totalmente reclinables, dormitorio con cama tamaño “king”, armario, baño completo con ducha, cinta de caminar y una oficina presidencial con teléfono satelital, entre otros. Pero López Obrador se niega a subirse: prefiere viajar en vuelos comerciales.