Brasil

La destrucción de la Amazonia alcanzó un nuevo récord: informe desde Brasil

A pesar de la temporada de lluvias, el primer trimestre de 2022 fue letal.
viernes, 8 de abril de 2022 · 22:00

El INPE (Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales) de Brasil reveló, hoy, que el primer trimestre de 2022 fue el peor trimestre de deforestación de la Amazonia desde que comenzó el programa de vigilancia Deter en 2015.

En total, entre enero y marzo de este año, desaparecieron 941 kilómetros cuadrados de selva amazónica en territorio brasileño. Este dato resulta preocupante porque coincide con la temporada de lluvias en la Amazonia, cuando usualmente hay menos deforestación.

El área promedio desmontada en el mes de enero fue de 162 km2 entre 2016 y 2021; este año, fue de 430,44 km2.

Así, aunque este mes de marzo tuvo un mejor balance que en años anteriores, la destrucción de la Amazonia en el conjunto del primer trimestre representa un aumento del 64% con respecto al mismo período de 2021.

Durante los meses de lluvia, el desmonte del llamado “pulmón del planeta” se hace más difícil y costoso porque es más complicado trasladar y posicionar equipos pesados en el campo. Además, los satélites detectan menos alertas por la nubosidad que impide la visibilidad. Aún así, el año comenzó con un récord total.

Se estima que el año 2022 podría representar un nuevo récord de deforestación.

 

La importancia de la Amazonia

La publicación de este informe sobre la Amazonia tiene lugar la misma semana en que el Gobierno de Brasil, liderado por Jair Bolsonaro, divulgó sus nuevas metas para la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero, como recordó Cristiane Mazzetti, vocera de Greenpeace Brasil en un comunicado.

Sin embargo, de acuerdo a Mazzetti, la deforestación es la principal fuente de liberación de carbono en el país vecino. La portavoz de la ONG de defensa del medioambiente indicó que una de las soluciones para limitar el calentamiento global es justamente la conservación de los bosques.

Los bosques son esenciales para mantener el aumento de la temperatura global en menos de 1,5°.

“No obstante, Brasil, que tendría condiciones plenas para ser un líder climático, tiene una gestión federal que camina deliberadamente en la dirección contraria, actuando de manera incompatible con las advertencias de la ciencia”, sentenció.