Grecia

Descubren en Grecia un sitio arqueológico de hace 8 mil años en el fondo del mar Egeo

Es el segundo hallazgo en las aguas griegas que el Gobierno anuncia esta semana.
martes, 21 de junio de 2022 · 22:30

Un equipo de arqueólogos y buzos de Grecia encontraron los restos de un antiguo asentamiento agrícola que data del año 6000 a.C. El descubrimiento permitirá a los investigadores conocer más acerca de las prácticas de las primeras poblaciones que se asentaron sobre el mar Egeo.

El hallazgo tuvo lugar a una profundidad de entre cinco y siete metros cerca de la costa del islote Ayios Petros, que pertenece al archipiélago de las Islas Espóradas (centro del país europeo), de acuerdo a lo que informó el Ministerio de Cultura de Grecia.

La isla donde se encontró el asentamiento.

Los investigadores de Grecia encontraron construcciones de piedra seca, paredes y cerámica. Además, descubrieron terraplenes debajo de la arena. Estos hallazgos hicieron que los científicos resolvieran continuar con las excavaciones submarinas en los próximos años para poder desentrañar cómo era la vida de la población que vivió en este lugar en el neolítico y que dejó los rastros de este asentamiento, el más antiguo de la región.

 

Una cabeza gigante de mármol

El hallazgo anunciado hoy llega solo dos días después de que el Ministerio de Cultura del país heleno informara que había encontrado una enorme cabeza de mármol que representaría al semidiós Hércules, también en las profundidades del mar que baña las costas de Grecia.

La cabeza de mármol y rocas de obsidiana.

Este descubrimiento tuvo lugar en el emblemático naufragio Anticitera que ocurrió en el siglo I a.C. en el mar Egeo y que fue descubierto de casualidad en el año 1900. Los investigadores que hallaron la cabeza creen que podría pertenecer a una estatua sin cabeza que también se encontró en dicho naufragio y que actualmente se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

En la misma incursión se hallaron, asimismo, dientes humanos incrustados en una masa con trazos de cobre y varios objetos que pertenecieron al accidentado barco, como hierro, clavos, bronces y otras masas que a ojos inexpertos son solo objetos amorfos colonizados completamente por la vida marina.