Nacional

La repatriación de capitales "no" perdona

El Gobierno reglamentó la ley que pone en marcha el mecanismo de regularización de deudas y blanqueo de fondos. Pero ¿qué pasa con la condena?
martes, 3 de febrero de 2009 · 00:00
El Gobierno dictó este lunes la reglamentación de la ley que pone en marcha el mecanismo de regularización de deudas y blanqueo de capitales, una norma que permite a las empresas regularizar deudas impositivas y de la seguridad social, e incluso suspender las acciones judiciales en la medida que el contribuyente regularice el total de lo que adeuda.

Sin embargo, especialistas consultados por iProfesional.com destacaron que la norma puede ser catalogada como una “ley de amnistía incompleta", porque sólo otorga indemnidad para determinadas especies de delitos, dejando abierta la posibilidad para que el fisco, con motivo de la exteriorización, persiga otros tipos de ilícitos no menos importantes.

Sucede que la Ley de Regularización Impositiva contempla la extinción de la acción penal y suspensión de los juicios únicamente en el supuesto de los delitos vinculados a la Ley Penal Tributaria (LPT), al dispensar a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de formular denuncia respecto de los delitos previstos en la LPT en caso, claro está, que los contribuyentes regularicen sus deudas.

En este sentido, los abogados consultados destacaron que el proceso de repatriación y blanqueo de capitales puede dar origen al surgimiento de conductas conexas al delito tributario amnistiado, como por ejemplo, algunos ilícitos tipificados en la Ley Penal Cambiaria (LPC), que podrían ser perseguidos en la Justicia si el término de prescripción de esa acción aún no se ha producido.

El perdón penal
“El perdón penal históricamente ha sido selectivo y limitado a un número muy reducido de delitos fiscales, como el caso de la evasión y apropiación indebida de tributos retenidos”, manifestó Ignacio Pampliega, abogado penalista.

Pampliega dijo que, sin embargo, “otros delitos distintos que pudieran guardar alguna relación con el hecho amnistiado han quedado fuera del beneficio extintivo”.

También explicó que “quedan fuera de los beneficios penales de la reciente ley de moratoria y blanqueo aquellas conductas conexas pero con cierto grado de autonomía del delito fiscal amnistiado”, como por ejemplo, los delitos cambiarios de compraventa ilegal de moneda extranjera o las actividades de lavado de dinero.

“Así, quien haya egresado divisas adquiridas ilegalmente del país verá perdonado un hipotético delito de evasión, pero subsistirá la posibilidad de persecución penal por el ilícito cambiario”, enfatizó.

Operaciones de exportación
“La ley de regularización impositiva excluye tan sólo al delito de evasión tributaria; en consecuencia, este perdón o amnistía que concede a los incumplidores tributarios no abarca a quienes hayan incurrido en los delitos penales cambiarios regulados en la LPC, con motivo de sacar o extraer divisas del país fuera del circuito formal”, dijo Horacio Romero Villanueva, socio de Gonzalez Correas (h.) & Romero Villanueva.

El letrado agregó que la normativa cambiaria dictada a partir del establecimiento de un mercado único de cambios con un tipo flotante establece limitaciones estrictas para la formación de activos externos de residentes y en cuanto al acceso al mercado cambiario por parte de no residentes.

Así, Romero Villanueva dijo que “toda salida de divisas o remesa de moneda extranjera girada al exterior – fuera del circuito autorizado- implica una infracción al régimen penal cambiario; y si quien blanquea capital en el extranjero declara que las divisas en el exterior fueron remesas de la Argentina, existe una clara presunción de clandestinidad en la transferencia de la divisa, sumado a las cantidades que no deben exceder las autorizadas por el BCRA en cada momento desde el año 2002”.

El abogado puntualizó que el otro problema existente es si las divisas acumuladas en el extranjero provienen de operaciones de exportación no declaradas ante la Aduana. "En este caso, tenemos una clara infracción al art. 1º inc. e) de la LPC y la