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Cuello, el sospechoso: "Tomás era un chico desagradecido"

El sospechoso del crimen le dijo al fiscal que el nene “era un santo” pero cambió cuando se mudaron a Lincoln.
martes, 22 de noviembre de 2011 · 00:00
El ex padrastro y sospechoso de haber asesinado a Tomás Santillán, el nene de 9 años que fue raptado y asesinado en Lincoln, aseguró que el menor “era un santo”, pero que cambió mucho cuando se mudaron a Lincoln con la madre del nene y que era “un desagradecido”.

Al declarar ante el fiscal de Junín Javier Ochaizpuro, Adalberto Cuello admitió que su relación con la víctima “no era la mejor” pero que de todas formas no tuvo nada que ver con su desaparición y muerte.

Cuello detalló sus actividades del martes pasado, cuando desapareció el menor a la salida de la escuela.

Dijo que ese día se levantó a las 11.15 y que salió con su novia, María Inés Márquez y que a la hora ella lo despidió en su casa.

Sin embargo, la novia del sospechoso declaró que ese día no estuvo con él ni lo vio en ningún momento de ese martes.

El sospechoso declaró que desde las 12 hasta las 14 estuvo en su casa de la calle Primera Junta, tiempo en que se acostó unos 15 minutos y después colgó dos fotos en su cuenta de Facebook.

“Recién me enteré que Tomi había desaparecido a las 14, cuando me llamó Leanor”, aseguró.

Relató que cuando lo fue a ver un policía con su ex pareja, él se puso a disposición para ayudar a buscar al nene pero la mujer le dijo que no.

“Siempre estuve muy preocupado por la desaparición de Tomás”, declaró Cuello, al tiempo que recordó que el viernes anterior había estado por última vez con el menor, a quien se lo encontró a la salida de la escuela porque había ido a comprar leche para su bebé y jugar a la quiniela.

El ex padrastro declaró que ese día llevó en su auto a él y a su primo porque un grupo más grande los quería golpear.

Respecto de su relación con el menor, Cuello indicó que en Timote se llevaban “espectacular” pero que cuando se mudaron a Lincoln, el nene “cambió”.

Admitió que “sólo una vez” lo agarró de la oreja y que nunca le pegó.

En relación a la bolsa de juguetes rotos que le devolvió a Leonor, Cuello explicó que ella le rompió sus cosas y él hizo lo mismo.

En ese sentido, dijo que le destrozó una Play Station que le había regalado a Tomás “porque era un chico desagradecido”.

De todas formas destacó: “Tomás era un santo, por eso todos lo querían”.

Asimismo, negó que haya amenazado alguna vez a su ex pareja y que nunca se planteó secuestrar a Tomás.

“Lo único que dije que fe el día que tuviera dinero me llevaría a Juan Martín”, el hijo de ambos.