Nacionales - "El sátiro de la bombacha"

Justicia: Condenan a 30 años a violador serial

Se trata de Marcelo Fasano, el violador serial que desde 1995 abusó de unas 50 mujeres bajo la modalidad "hombre araña".
lunes, 16 de mayo de 2011 · 00:00
La Justicia llega, a veces tarde, pero es una pequeña reparación a todo el daño y la maldad de muchas personas. En este caso, se trata del "satiro de la bombacha, Marcelo Angel Fasano, quien fue condenado a 30 años de cárcel.

En los alegatos del miércoles pasado, el fiscal de juicio, Patricio Ferrari, pidió al TOC, integrado por los jueces Raúl Alberto Neu, Mario Eduardo Kohan y Ezequiel Igarzábal, que el imputado sea condenado a 37 años y medio de prisión.

Según las fuentes, en este proceso, Fasano es juzgado por sólo cinco de las violaciones, cometidas en 1998 y 1999, en las localidades bonaerenses de Olivos, Martínez y San Fernando.

En el último de los lugares mencionados, al hombre se lo acusa de haber violado a una misma joven dos veces con apenas unos días de diferencia.

Por esos hechos, Ferrari le imputó al enjuiciado los delitos de "violaciones reiteradas, robos calificados por escalamiento reiterados" y un hecho de "robo calificado por el uso de arma", todos "en concurso real".

Como agravantes, el fiscal destacó la "nocturnidad" en la que se cometieron los abusos y "los daños psicológicos" provocados a las víctimas, dijeron los informantes.
En su alegato, el fiscal se basó en pruebas como los reconocimientos de voz que efectuaron las víctimas, un cotejo de ADN positivo y el indicio que surgió de "la reiteración de la modalidad delictiva".

Por su parte, el defensor oficial Carlos Aquino pidió la absolución de Fasano por el beneficio de la duda y, subsidiariamente, que le apliquen una pena menor a la solicitada por la fiscalía.

Los hechos ventilados en el debate fueron cometidos de la misma manera: el violador escalaba e irrumpía a departamentos ubicados entre el primer y el tercer piso, siempre atacaba entre las 3 y las 6, sorprendía a sus víctimas mientras dormían, las ataba de pies y manos y les vendaba los ojos para que no lo vieran.

Además, elegía de los cajones la ropa interior que debían colocarse sus víctimas para la violación y siempre tenía olor a tabaco o fumaba delante de las mujeres.

Pero además de un tatuaje que algunas mujeres alcanzaron a verle, el sello más característico del "hombre araña violador" era una frase mentirosa con la que intentaba calmar a sus víctimas: "No soy asesino ni violador, soy sólo un ladrón".

Es que el hecho siempre empezaba como un robo pero continuaba con las violaciones.
Por otro lado, Fasano se encuentra procesado con prisión preventiva por otras 11 violaciones cometidas bajo la misma modalidad pero en Capital Federal.

De acuerdo a la investigación, el imputado cometió los ataques en dos períodos distintos: entre 1995 y 2001 y entre 2007 -cuando salió de la cárcel-, y 2009.

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