Nacionales

No renuncia Zaffaroni: Fue ovacionado en la Facultad de Derecho

El aula magna de esa sede de la UBA fue escenario de una jornada donde organizaciones sociales, de Derechos Humanos, colegas y alumnos manifestaron su respaldo al magistrado.
viernes, 12 de agosto de 2011 · 00:00
Soy Raúl, yo trabajo de juez, no soy juez. Sé quien soy, vengo de esta casa, vengo de la actividad académica. Y había decidido, dentro de muy pocos meses, volver a la actividad académica. Era la decisión que había tomado. Y ahora... ahora estoy preso. Ahora no puedo.”

La ovación que el juez de la Corte Suprema de Justicia Raúl Eugenio Zaffaroni recibió en un aula magna colmada de la Facultad de Derecho de la UBA fue una de las mayores, de las muchas que se sucedieron en el acto de apoyo al ministro del máximo tribunal de justicia del país. Allí ante colegas, representantes de la política, organizaciones sociales y de Derechos Humanos, abogados y alumnos, Zaffaroni recibió un sólido respaldo y fundamentó de manera magistral las causas, metodologías y fracasados efectos de lo que el ministro consideró una campaña de “lapidación” hacia él.

Pero Zaffaroni no fue el único orador. Junto al magistrado, participaron del acto el rector de la UBA, Rubén Hallú; la decana de la Facultad de Derecho, Mónica Pinto; Carlos Cruz (Asociación de Abogados de Buenos Aires), Beinuz Szmukler (Consejo de la Magistratura, en representación de los abogados), Guillermo Pajoni (Asociación de Abogados Laboralistas), Marcelo Riquert (Asociación de Profesores de Derecho Penal), Ernesto Moreau (Asociación Americana de Juristas) y Leandro Alperín (UBA XXII).

El rector Hallú fue el primero en tomar la palabra: “Esta universidad, esta comunidad de casi 400 mil personas lo respalda totalmente. Nuestro profesor Zaffaroni no debería estar pasando por esto”, remarcó Hallú ante una ovación. Porque cuando llegó Zaffaroni, primero lo recibió un cerrado aplauso. Después, todos se pusieron de pie y lo terminaron ovacionando. La decana Mónica Pinto enfatizó que “Zaffaroni es profesor emérito de la UBA, y no sólo de la Facultad de Derecho. Zaffaroni es del derecho pero lo compartimos con toda la UBA y con toda la sociedad”, y criticó severamente “el destrato del que está siendo objeto Raúl Zaffaroni en esta hora. Raúl Zaffaroni va a hacer aquí, lo que ha hecho por años y ante varias generaciones: va a dictar clase, va a ayudar a pensar y a ensanchar cabezas. Y nosotros se lo agradecemos”. En las primeras filas, escuchaban varias Madres, entre ellas Hebe de Bonafini, Nora Cortiñas, el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, legisladores como Aníbal Ibarra, Héctor Recalde, Ariel Basteiro, Francisco Nenna, el constitucionalista Eduardo Barcesat, entre otros, y una lista de adhesiones de organismos y personalidades tan extensa que no pudo ser leída totalmente.

Por ejemplo, del ex juez español Baltazar Garzón, el diputado Martín Sabbatella, el poeta Juan Gelman, el periodista Horacio Verbitsky, entre muchos otros. Pajoni subrayó que “Zaffaroni representa la independencia del Poder Judicial”, y que a los grupos de poder el juez “no les conviene porque es juez independiente y de Derechos Humanos, que afecta a muchos intereses”. Ernesto Moreau criticó a “aquellos que no difamaron a la corte usurpadora del poder durante la dictadura, ni a la mayoría automática de los ’90” y hoy difaman a Zaffaroni. A esa altura el “olé, olé, olé, Raúl, Raúl” se hacía sentir. Lo que el juez ofreció luego fue una fundamentación, punto por punto, de la operación mediática que sufrió. El magistrado explicó que se llevó adelante una “lapidación” mediática de su figura y explicó que: “En el linchamiento se toca a la víctima. En la lapidación, se la persigue arrojando piedras hasta que esta sucumbe y se precipita al vacío. Los ejecutores son anónimos, nadie se atribuye el resultado”. Lo que siguió fue una confirmación brillante de que Zaffaroni se anticipó a cada uno de los pasos de la operación mediática, una vez que se desató. Y finalmente, la confirmación de que no dejará el cargo, porque como, remarcó, “no puedo irme porque si no qué lección podría darles a los pibes y pibas”.

El legislador porteño Aníbal Ibarra coincidió: “Los ataques al juez de la Corte Suprema responden a una operación política, que intenta