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Fuerte cruce entre Tomada y Pablo Moyano por el conflicto gremial en Chubut

El sindicato se movilizó al centro de la Ciudad para protestar por el despido de 170 empleados de Correo Sur, tercerizada de Camuzzi. Tomada indicó que la caída de los puestos de trabajo se produjo porque la firma perdió la licitación.
miércoles, 25 de enero de 2012 · 00:00
Los roces entre la CGT y el gobierno sumaron un nuevo capítulo a la novela de los últimos meses. El sindicato de Camioneros se movilizó ayer en la Ciudad de Buenos Aires para protestar por despidos en la provincia de Chubut y provocó la reacción del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que consideró que la marcha fue “un apriete”. El conflicto comenzó la semana pasada cuando se confirmó que la finalización del vínculo comercial entre Correo Sur SRL y Camuzzi Gas del Sur SA dejaría sin empleo a 170 personas. Ocurre que la empresa transportista pedía un aumento del 140% en la renovación del contrato que vence el 31 de enero y perdió el negocio a manos de la estatal Correo Argentino, que en febrero comenzará a hacerse cargo de la distribución postal de la gasífera por ofrecer un acuerdo más económico y eficiente.

Tomada consideró que no es correcto hablar de despidos ya que el escenario responde al cambio de manos de un servicio por una nueva licitación. De todas formas, a pesar de su notoria molestia por la metodología elegida por los camioneros para transmitir el reclamo, prometió “analizar la situación y ver qué solución se le puede dar”.

El sindicato se movilizó el jueves en la localidad chubutense de Trelew con la intención de revertir lo que los gremialistas sí consideran despidos y se enfrentó con la policía local, que tenía orden judicial de desalojar. La batalla campal terminó con siete trabajadores heridos por balas de goma y un comisario que pasó a disponibilidad, razón por la que los gremialistas decidieron llevar sus protestas a las oficinas porteñas de Camuzzi.

Pablo Moyano, secretario adjunto de Camioneros e hijo del secretario general de la CGT, declaró que el problema surgió por “la intención de las multinacionales de volver a los ’90”, y advirtió que si los camioneros del sur no reciben una respuesta este viernes realizará una marcha a Plaza de Mayo con 30 mil trabajadores. “Aunque en muchas partes del gobierno lo niegan, creemos que esto es parte del ajuste que se está anunciando para los próximos meses. Ya empezaron a atacar las fuentes de trabajo por la rebaja salarial”, disparó para tensar la cuerda de cara a las futuras negociaciones que mantendrá la CGT con el gobierno nacional.

Tomada, por su parte, rechazó las amenazas e indicó que existen otras vías para negociar.

“Trasladar el conflicto a la Ciudad de Buenos Aires es un apriete. ¿Por qué necesitan dar este paso cuando estamos en período de conciliación obligatoria allá en el sur?”, respondió el ministro.

El gobernador de Chubut, Martín Buzzi, y el secretario general del sindicato en la provincia, Jorge Taboada, acordaron el viernes la conciliación obligatoria, lo que determinó el cese de toda medida de acción directa y el retroceso del estado de conflicto al 31 de diciembre, fecha en la que se enviaron los telegramas por el cese de la concesión. A partir de este entendimiento se acordó un encuentro entre las partes que se llevará a cabo hoy en la sede del Ministerio de Trabajo, ante el el subsecretario de Relaciones Laborales, Álvaro Ruiz. “Pablo Moyano sabe de la reunión hace tres días, la marcha no tiene otro objeto más que movilizar para perturbar y marcar la cancha”, apuntó Tomada. El hijo mayor de Hugo Moyano no se demoró en retrucar y pidió que “se deje de hablar de la metodología de los camioneros”. Además, aprovechó el rebote del conflicto en los medios de comunicación para plantear que su gremio se encuentra “en estado de movilización permanente”.

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